Secciones
Multimedia

Muere niña de seis meses que se quemó en explosión en León

Foto por: José Luis González

Una de las personas que resultó quemada en León, el pasado 7 de noviembre.

La niña de seis meses batalló durante 19 días por su vida, pero falleció ayer y será sepultada hoy, en León.

La niña Darling Oneyda González Espinoza, de 6 meses, murió este domingo en horas de la tarde en el Hospital Vivian Pellas, de Managua, tras 19 días de permanecer en estado crítico con quemaduras en más del 30% de su cuerpo, al ser víctima, al igual que su progenitora y otras 13 personas, de una explosión de productos pirotécnicos.

El accidente se produjo el pasado 7 de noviembre, cuando un grupo de personas participaba de una caravana partidaria.

Los productos pirotécnicos eran transportados en la parte trasera de la camioneta, donde desgraciadamente cayó una chispa de un mortero, provocando una explosión.

La mayoría de quemados eran originarios de la comunidad El Roble, dos kilómetros al noreste del casco urbano de El Jícaral, en León.

Darling María Espinosa, de 34 años; Heyling Jacqueline Castillo Espinosa, de 17; y Gregoria del Socorro Torres, de 52; aún permanecen ingresadas con quemaduras de primer y segundo grado en distintas partes del cuerpo, pero en condición estable, en el Hospital Escuela Oscar Danilo Rosales Arguello (Heodra).

Juan Alberto Canales, abuelo de la niña fallecida, confirmó este lunes el fallecimiento de su nieta.

“Soportó lo más que pudo, tenía quemaduras en sus brazos, pecho, piernas y en el rostro, pensamos que se encontraba estable porque estaba evolucionando bien, pero luego se complicó y se rindió a la muerte”, afirmó el abuelo de la menor.

Canales, de 42 años, afirmó que su esposa Darling María y su nieta Heyling Jacqueline, se encuentran en condición estable, aunque presentaban el 20% y el 25% de quemaduras en su cuerpo y es probable que sean dadas de alta en los próximos días.

La niña será sepultada este lunes en horas de la tarde, en el cementerio de El Jicaral.

Gregoria Torres, una de las pacientes que aún permanece ingresada con quemaduras en el Heodra, al conocer del fallecimiento de la niña de seis meses no contuvo sus deseos de llorar.

“Mejor me hubiera muerto yo, y no ella, tan solo tenía 6 meses”, expresó la paciente.

Torres recordó lo que sucedió cuando iban en la caravana.

“Llevaban dos rollos de cuetes y morteros, escuchamos un morterazo y segundos después se produjo la explosión, la niña era cargada en brazos por su mamá, Oneyda Lisset Espinoza, y ambas estaban junto a mi persona en la tina de la camioneta”, dijo.