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Un inicio fatal de la Semana Santa le tocó vivir a varias familias nicaragüenses, cuando por diversas causas perecieron al menos tres compatriotas. Jerson Francisco Videa Yale fue la primera víctima por ahogamiento de esta Semana Santa. Este sábado pereció en la poza Mortero, en el río Puerto Viejo, de Sarapiquí.

Habitante de la urbanización Las Tejas, en San Isidro de Heredia, el afectado se fue con unos amigos a una “mejenga”, o juego de fútbol. Después del encuentro y con el calor encima, decidieron darse un chapuzón.

Al llegar a la poza, con mucha prisa el pinolero se quitó la ropa y se lanzó a las refrescantes aguas. Salió y luego de invitar a los demás se hizo otro clavado, pero la fatalidad lo alcanzó y no se le vio más con vida.

Los amigos, al ver la tragedia, llamaron a las autoridades de socorro, pero al llegar no pudieron hacer nada. El joven de 20 años presentaba un golpe en la nariz, por lo que se sospecha que al ingresar al agua chocó contra una roca que lo habría dejado desmayado y se ahogó.

Golpiza y puñaladas

En tanto, el pinolero Donald Acevedo Osorio murió tras recibir una golpiza y varias puñaladas. Éste fue lanzado a un guindo en la madrugada del domingo. El afectado era vecino de La Carpio y salió la noche del sábado con destino a Pavas.

Vecinos de ese lugar dieron aviso a la Policía, tras el hallazgo, a unos 500 metros del Súper Alfa. Las autoridades confirmaron que presentaba varias heridas de puñal en la espalda y abdomen, y serios golpes en brazos, piernas y en la cara, la que quedó desfigurada.

Se presume que el nica fue torturado antes de ser asesinado, pero nadie vio ni oyó nada. Por ello las autoridades no descartan que pudiera haber sido una pasada de cuentas puesto que al parecer tenía antecedentes policiales. En el lugar los agentes de investigación encontraron dos puñales cerca del cuerpo.

¿De dónde salió la pedrada?

El otro pinolero que falleció es Bernardo José Olivas Obando. Éste luego de discutir con otros coterráneos por abordar un taxis, recibió una
pedrada en la cabeza que le quitó la vida, el sábado en la madrugada.

Las autoridades informaron que después de una buena celebración en el Bar Chopo’s, en Carrizal de Alajuela, el dueño decidió cerrar el local, y fue cuando varios nicaragüenses empezaron a disputar el primer taxi que llegó.

Olivas Obando fue el más atrevido y junto a su esposa decidió abordar el vehículo, sin embargo del grupo de reclamantes surgió una piedra, que fatalmente le impactó en la cabeza.

Su cuerpo quedó a la par de su mujer y los paisanos, que pensaron solo estaba desmayado, abordaron el taxi y se fueron.

Al llegar los de la Cruz Roja no le encontraron signos vitales y lo declararon muerto, mientras que la Policía busca a los sospechosos.

lmendoza@elnuevodiario.com.ni