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“Yo llamé a la Policía para que me ayudaran a controlar a mi hijo…no para que me lo mataran, quiero justicia y que este crimen no quede impune”, aseguró entre llantos doña Enriqueta Sevilla Rivera.

Según la desconsolada madre, un agente de la Policía Nacional acabó con la vida de su vástago, José Candelario Lazo Sevilla, de 33 años, quien pereció al recibir dos impactos supuestamente de Ak, arma que utilizan los agentes del orden.

Las extrañas circunstancias en que falleció José Candelario, en un cuarto del segundo piso de la vivienda de su mamá, son las que según sus familiares y vecinos despiertan desconfianza, porque el hombre no estaba armado, a como lo creyeron agentes policiales.

Para que lo
controlaran
“Yo llamé a la Policía, porque siempre que estaba tomado me venía a hacer el alboroto, pero en ningún momento era para que le dispararan… qué madre va a querer que le hagan daño a su hijo. Es más, yo le dije a una policía que por favor no me lo golpeara, él estaba en el cuarto y ahí me lo mataron”, manifestó doña Enriqueta.

Asimismo declaró que el propósito era que su hijo, al día siguiente del arresto, le “firmara una fianza” --documento extrajudicial--, ya que siempre que andaba bajo los efectos del licor y la droga se comportaba agresivo y destruía lo que estaba a su paso.

“Yo creí que los disparos eran al aire, pero qué va, le dieron a mi hijo, cuando miré la sangre le dije a la policía: me lo mataste, dejame que lo lleve al hospital… pero cuando llegó la ambulancia no hubo nada que hacer”, recordó doña Enriqueta.

Por otro lado afirmó que su hijo en ningún momento estuvo armado, ni de pistola ni con cuchillo. Agrega que “esa pistola que dicen que José tenía es la mía, yo recién había llegado del trabajo y mi hija me la quitó, porque pensó que yo me iba a suicidar, pero jamás cometería ese pecado”.

Varios vecinos y amigos de infancia de José Candelario declararon que era cierto que el hombre cuando andaba bajo los efectos del licor y la droga era agresivo, pero nunca lo vieron con armas.

Denis Lindo opinó que este crimen no debe quedar en la impunidad, porque lo único que queda es hacer justicia por sus propias manos.

En cambio Cristian Vargas dijo que no fueron pandilleros los que sacaron a pedradas a los policías, sino la población, indignada por el crimen que se cometió en contra de José Candelario.

Alba Luz Mendoza aseguró al EL NUEVO DIARIO que escuchó cuando una agente policial dio la orden de disparar. Fue entonces cuando escuchó las dos detonaciones de Ak.

José Candelario Lazo Sevilla deja en la orfandad a tres hijas, una adolescente de 13 años, una niña de siete y otra de año y medio.

La vela se realizó en casa de su mamá, ubicada en Villa Venezuela, de la iglesia Madre de Dios cinco andenes al sur, media cuadra al este.

La comisionada Mirna Lezama, jefa de la Subdelegación ubicada en Villa Venezuela, expresó que no estaba autorizada para hablar sobre el hecho, registrado la noche del lunes.

Por su parte, la Policía Nacional informó que el hecho se registró cuando los oficiales trataron de controlar a Lazo ya que éste se oponía a acatar las órdenes de la Policía.

Según el informe, Onel José Blandón fue el oficial que realizó dos disparos con un arma Ak, hiriendo a Lazo en la región del tórax, lo que le provocó la muerte.