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William Adonis Rodríguez Rivas murió de forma instantánea hoy en la madrugada al recibir dos disparos, luego de sostener una acalorada discusión con otra persona en el Bar Johnny, en Nagarote, departamento de León.

Rodríguez Riva,s de 46 años, era originario del reparto Ariel Saballo, en Nagarote, y se dedicaba a las labores agrícolas.

El subcomisionado Jorge Caballero, jefe de la Policía de Nagarote, explicó que el caso aún se encuentra bajo investigación, pero fue calificado como homicidio.

El cadáver presentaba dos disparos de revolver calibre 38 milímetros, uno de ellos en la yugular izquierda y el otro en la tetilla izquierda, y fue remitido al Instituto de Medicina Legal (lML), en Managua.

En la delegación policial de dicha localidad, dos personas se encuentran retenidas bajo investigación por el crimen cometido, sin embargo Ángel Gutiérrez Escoto, señalado como autor de los disparos, se encuentra prófugo de la justicia.

De acuerdo con las investigaciones policiales, Gutiérrez Escoto se encontraba tomando licor en el Bar Johnny en compañía de otras dos personas, cuando ingresó al establecimiento Rodríguez Rivas con un arma en la mano (pistola 9 milímetros), situación que originó una discusión y Gutiérrez Escoto, quien también andaba armado, lo retó a que resolvieran sus diferencias.

Tras un cruce de palabras, Gutiérrez Escotó y Rodríguez Rivas salieron del local y luego solo se escucharon los tres detonaciones.

El revólver calibre 38 milímetros es propiedad de Basilio Corea, jefe superior de Gutiérrez Escoto. Ambos se encontraban en el lugar.

Deyanira Rocha Rivas, hermana de la víctima, afirmó que cuando llegó al lugar observó que el cadáver de su hermano se encontraba en el suelo, boca arriba, a la entrada del negocio, sobre un charco de sangre.

“Esperamos que se haga justicia, que los responsables de este crimen sean castigados”, expresó Rocha Rivas.

En tanto, Teresa Cervantes Mendoza, de 36 años, viuda de Rodríguez Rivas, solicitó a las autoridades policiales el esclarecimiento del crimen de su esposo.

“Exijo que este hecho sea esclarecido, mataron a una persona que no se metía con nadie y que nunca le haría daño a nadie, nunca tuvo ningún problema policial”, expresó.

Según Cervantes Mendoza, su esposo era un hombre trabajador que se dedicaba a las labores agrícolas, tenía siete años de convivencia conyugal y habían procreado a una niña de 6 años.

La mujer está en su segundo mes de embarazo.