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La madre y el padrastro de una niña de 11 años han sido condenados a 30 años de cárcel por ser los autores de los delitos de violación agravada y explotación sexual, según resolvió hoy una jueza en Managua.

Según la acusación, la mujer, de 54 años, obligaba a su hija de 11 a que se dejara violar por su padrastro, de 46.

En la sentencia condenatoria dictada por la jueza Quinto Especializado en Violencia de Managua, Henriette Casco Batres, se indica que los sentenciados terminarán de cumplir sus condenas el 6 de octubre del año 2047.

En la resolución la judicial explica que la sentencia para el hombre y la mujer es a 34 años de prisión, pero la Constitución establece como pena máxima 30 años de privación de libertad.

En la sentencia la jueza Henriette Casco condena a la pareja a 25 años de prisión por el delito de violación agravada y nueve por explotación sexual en perjuicio de la niña de 11 años, quien fue vejada sexualmente en distintas fechas en un período de tres meses.

En el caso de la progenitora de la niña, fue declarada culpable por ambos delitos en calidad de cooperadora necesaria, y su pareja como autor directo.30 años de prisión pasará esta mujer por un caso de violación a una menor de edad. Ernesto García/ENDAmbos sentenciados admitieron su culpabilidad en la audiencia inicial.

Los hechos

De acuerdo con la acusación presentada por el Ministerio Público, la violación agravada ocurrió entre julio y octubre de este año en una cuartería ubicada en un barrio del Distrito VI de Managua.

Entre el 1 y el 18 de julio de 2017, los acusados obligaron a la niña a que observara cuando ellos sostenían relaciones sexuales. Previamente la madre le habría dicho a la menor que pusiera atención.

Según la acusación, en agosto la pareja hizo lo mismo, pero esta vez la niña quiso huir del cuarto donde los adultos sostenían relaciones sexuales, pero su padrastro la tomó del brazo y la volvió a meter a la habitación, donde la mamá la sujetó del cabello y le dijo: “Chavala, no seás malcriada”.

En septiembre, añade la acusación, los acusados nuevamente obligaron a la niña a presenciar el momento en que ellos tenían relaciones sexuales y luego el hombre violó a la menor.

La segunda vez que la niña fue violada por su padrastro ocurrió en una noche del mes de septiembre, cuando los acusados mantenían relaciones sexuales y acordaron bajar a la niña de la cama donde dormía, para que el padrastro la violara.

La última agresión sexual se produjo el 2 de octubre de este año, cuando el acusado en horas de la tarde obligó a que la niña se introdujera al baño, donde nuevamente la sometió.