•  |
  •  |
  • END

RIVAS

Una humilde mujer que habita en la comarca indígena de Veracruz, jurisdicción de Rivas, quedó a la intemperie la madrugada del lunes, debido al actuar maniático de su marido, José Rufino Gómez Pavón.

El energúmeno, según la denuncia, actuó enfurecido porque su mujer, Ana Julia Bustos Mendoza, no lo acompañó a una fiesta, y decidió pegarle fuego a la humilde vivienda que habitaban junto a sus hijos de 12 y 13 años y un nieto de un año. El pirómano fue denunciado ante la Policía de Rivas, pero aún no había sido capturado hasta ayer.

La denuncia la hizo Bustos Mendoza, quien refiere que ella habita en el caserío de San Jacinto, y la noche del domingo su marido llegó a invitarla a una fiesta que se celebraba en Veracruz, pero como la repuesta fue negativa, Gómez Pavón se enojó y se marchó amenazándola.

La mujer se acostó con sus pequeños hijos y su nieto, pero a la una de la mañana del lunes, su marido regresó a la casa de madera y ladrillo cuarterón para incendiarla. Cuando Ana Julia se percató de las llamas, sólo atinó a ponerse a salvo con los niños, pues no pudo rescatar absolutamente nada. La víctima del émulo de Nerón se refugió en casa de una de sus hijas mayores.

Según Meybelin Gómez Bustos, su papá quemó la casa usando posiblemente gasolina, y señaló que entre los objetos quemados están cuatro camas de madera, varias sillas plásticas, dos televisores, utensilios de cocina, dos bicicletas, ropa y calzado, y hasta un pequeño gallo que era la mascota de los niños.