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TOLA, RIVAS

Con la esperanza de que el mar regrese lo más pronto posible el cadáver de su hijo, y en compañía de vecinos que entran y salen de su humilde vivienda para consolarla, permanece doña Otilia Molina, madre del monaguillo Juan José Sobalvarro Molina, quien este 13 de abril se ahogó en el balneario Gigante, en el municipio de Tola, mientras participaba en un encuentro de convivencia sacerdotal en el que participaban los curas del departamento de Rivas.

En la búsqueda de los restos del adolescente de 16 años participan miembros de la Cruz Roja, la Fuerza Naval del Ejército y pescadores de la zona. La trágica muerte de Juan José ha conmocionado al sector católico y estudiantil de Tola, ya que el fallecido era considerado un gran ejemplo para la juventud.

A sus 16 años ya dominaba el idioma inglés y era uno de los mejores alumnos del quinto año del Instituto de Tola.

Doña Otilia también señaló que su hijo era excelente persona y que por ende se había ganado el aprecio de quienes lo veían en las misas y en las calles de Tola, pues por la tarde se dedicaba a distribuir las tortillas que su mamá fabricaba para ganarse el sustento de cada día.

Según doña Otilia, su hijo tenía más de cuatro meses de ser uno de los monaguillos de la parroquia de Tola, y por eso salía a encuentros sacerdotales, pero nunca había ido al mar. El lunes salió a las diez de la mañana para trasladarse con los sacerdotes del departamento de Rivas hacia Gigante, y sucedió la tragedia.

El fatídico hecho sucedió a la una y media de la tarde, hora en que dos párrocos, entre ellos Edgar José Cruz Cubillo, de la parroquia de Tola, se bañaban en el mar junto con cinco jóvenes, entre los que estaba Juan José, y de manera repentina una ola los arrastró y puso en peligro al sacerdote de Tola, el cual finalmente fue rescatado, no así Juan José.