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Una mujer que murió ayer, más de dos meses después de ser arrollada por un bus, ha sido sepultada hoy, mientras que el conductor de la unidad sigue libre y conduciendo.

Lisseth Carolina González Mendoza, de 25 años, es la víctima, cuyos restos descansan en el cementerio Jardines de la Sabana.

La joven resultó atropellada la noche del 22 de diciembre, en el barrio Georgino Andrade, Managua.

Tras el accidente de tránsito, la joven permaneció hospitalizada.

Según el relato de la madre de la joven, Maura Dalila Mendoza, su hija batalló por su vida en todo momento.

Mendoza explicó que su hija tenía una de sus piernas sin piel, fractura en en la pelvis y desprendimiento de los músculos, a causa del brutal impacto que sufrió.

La vela de Lisseth Carolina González Mendoza fue ayer. Oscar Sánchez/END

El conductor del bus que atropelló a González Mendoza se llama Alfredo Enrique Cuarezma Páramo, de 30 años, quien la noche del accidente decidió cambiar la ruta habital de la unidad 104 e ingresó por una de las calles del barrio Georgino Andrade.

Esa noche, Cuarezma Páramo decidió tomar un atajo y al girar en una esquina embistió a González Mendoza, quien intentaba cruzar la vía.

“Luchó, mi hija luchó. Para mí es una guerrera que nunca dijo ‘no’ a ningún procedimiento por muy doloroso que fuera. Fueron varias veces de entradas y salidas a quirófanos y, sin embargo, ella estuvo siempre aferrada a la vida, a nuestra fe, pidiéndole a Dios que Él la podía sanar, pero Él tomó la decisión de llevársela”, dijo Mendoza.

Los asistentes al sepelio, hoy, de Lisseth Carolina González Mendoza. María Mercedes Urroz/END

González Mendoza se graduó hace un año como sicóloga y entre sus proyectos estaba fundar un centro para ayudar a la niñez.

La joven era dicrectora en la iglesia Ministerio Uniendo a la Familia, donde apoyaba a los menores de edad.

También brindaba atención a los niños de su comunidad, compartió su madre.