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Para la diriambina Gloria Castillo los primeros meses del año no han sido nada fácil. Su esposo, el árbitro de futbol Carlos Cáceres, de 37 años de edad, ha quedado en un estado parapléjico producto de una golpiza que recibió el primero de enero y necesita un limpiador de tráquea, valorado en 350 dólares.

Castillo aduce que su esposo sufrió un infarto cerebral producto de un fuerte golpe que recibió en el lado derecho de la cabeza, condición que provocó que la víctima permaneciera 28 días en estado de coma en el hospital Antonio Lenín Fonseca, en Managua.

"A mí me avisaron el primero de enero, a eso de la ocho de mañana, que mi esposo estaba tirado en la acera alta de la basílica de San Sebastián, yo me fui corriendo. Pensé que él estaba tomado, yo lo recogí inconsciente, me lo traje a mi casa, lo cambié de ropa y lo acosté, sin imaginarme lo que él tenía; pero al ver que él nunca despertaba, yo me lo llevé al hospital San José, ahí lo entubaron y lo trasladaron hacia el regional Santiago de Jinotepe y de allí nos mandaron hacia Managua, allí el médico me dijo que mi esposo estaba en estado de coma y que tenía que realizar una operación", relató Castillo.

Gloria Castillo junto a su esposo, Carlos Cáceres. Tania Narváez/END

A Carlos Cáceres se le removió parte del cráneo, pues lo tenía fracturado. Hace tres meses que se encuentra postrado en una cama en el interior de la vivienda de su esposa, con quien procreó un hijo.

"Yo hago lo que puedo con él, me consume todo el tiempo. Dejé de trabajar porque hay que estar siempre pendiente de él, ahorita él necesita un limpiador de tráquea que cuesta 350 dólares, yo no lo puedo costear, además de eso pamper talla M, sondas nasogástricas número 16 y sondas foley número 18", añadió la esposa de la víctima.

Hasta el momento no hay ninguna persona detenida, a pesar de que Gloria Castillo interpuso una denuncia en la estación de Policía de la ciudad, debido a que el dictamen médico arrojó que el joven había recibido un fuerte golpe en la cabeza y que él sólo no podía dañarse tanto.

También existe una persona que asegura haber visto a los culpables, pero según Castillo el investigador del caso le dijo que esa no era una prueba suficiente.

Carlos Cáceres sufrió un fuerte golpe el primero de enero, pero no hay ninguna persona arrestada por ese delito. Archivo/END

Carlos Cáceres, de 37 años de edad, es reconocido en la ciudad de Diriamba debido a su desempeño como árbitro de futbol de segunda y tercera división. Además, se dedicaba a la venta de ropa usada junto a su esposa en una de las calles principales de la ciudad.

Su esposa, Gloria Castillo, pide ayuda para recuperarlo, aunque sabe que el proceso es muy lento porque tendrá que aprender a caminar, hablar, comer y valerse por sí solo, pero para poder lograrlo necesita de fisioterapia todos los días.

"Nosotros estamos sobreviviendo por la gracia de Dios, mis hijas hacen comida para vender los fines de semana, yo le hago los ejercicios que puedo, pero se que él no me necesita a mi, necesita a un fisioterapeuta que lo ayude pero yo no lo puedo pagar, diario se compran dos sobres de Somazina que cada uno cuesta 155 cordobas, más la comida especial, leche ensure y muchas cosas más", indicó Castillo.

Además, manifestó que ella aboga al buen corazón de las personas, ya que tiene la fe de que su esposo logrará salir adelante, porque gracias a su esfuerzo, amor, cariño y dedicación ya logra mover un brazo y la cabeza.

La dirección exacta donde habita esta familia es de la Iglesia San José, de la ciudad de Diriamba, Carazo, una cuadra abajo, cinco varas al Norte.