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“Si no paga el asesino, pagará su madre”. Esta es la advertencia que lanzó Ivonne González Dávila tras la muerte a balazos de su hijo, Cristhian Jesús López González, de 22 años.

Cristhian López fue baleado mortalmente a la medianoche del domingo de resurrección, cuando regresaba a su casa en el barrio San Luis Norte, en el Distrito IV de la capital.

Ivonne González asegura que quien mató a Cristhian López es un hombre a quien identifica como Ceyner Altamirano, quien celaba a su hijo con una mujer de nombre Guiselle.

“Mi hijo  (Cristhian Jesús) anduvo con ese mujer (Guiselle), pero después él volvió con su esposa, quien es la madre de su hijo”, explicó Ivonne González mientras esperaba en casa la llegada del cadáver de su hijo.

Llamada telefónica

Ivonne González, quien el sábado por la mañana se trasladó a las costas de Masachapa para pasar el fin de semana, despertó asustada la madrugada del domingo cuando escuchó a otro de sus hijos decir que habían baleado a  Cristhian Jesús.

Una foto familiar. Alejandro Sánchez/END

“A como pude me vine en la madrugada en un carro de Masachapa a Managua, pero cuando llegué al hospital (Alemán Nicaragüense), mi hijo ya estaba muerto”, relató la apesarada madre.

La mujer, de 46 años, recuerda que su hijo no quiso ir con ir con la familia al mar y por eso antes de salir ella le dejó 80 dólares que un hermano mayor le mandó de regalo.

Celia Moreno, amiga de Ivonne González y quien quedó al cuido de la casa de la familia doliente, relató que ella se estaba quedando dormida cuando escuchó las tres detonaciones a corta distancia.

“Cuando salí a ver, Cristhian (López) ya estaba en el suelo y estaba inconsciente”, expresó Celia Moreno, agregando que la víctima fue auxiliada inmediatamente por unos primos que viven a media cuadra de lugar del crimen.

Ivonne González Dávila. Alejandro Sánchez/END

Uno de los tres impactos de bala le penetró a la víctima en la región abdominal y otro en un glúteo,

Hasta la tarde del domingo las autoridades policiales del Distrito IV no reportaban detención alguna por el crimen del joven, quien trabajaba como operario en una embotelladora de gaseosas.

Celina Moreno recuerda que Cristhian Jesús, a quien conoció desde niño, antes de salir a la calle a eso de la siete de la noche del sábado le sacó una cama y un abanico a la sala de la casa para ella durmiera cómoda.

“El se despidió de mi dándome un abrazo", relató.