Lizbeth García
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“El Lobo” en prisión
Cuarenta días “en la sombra” tendrá que completar Óscar Danilo Guevara García, “El Lobo”, de 30 años, antes de que un tribunal de jurados decida en juicio oral, este tres de junio, si es o no culpable de la coautoría de robo y homicidio en perjuicio de Juan José Gutiérrez, de 65 años. Este perdió la vida el primero de agosto del 2008, a las cuatro y media de la madrugada, cuando al pasar por el Barrio “Pablo Sexto”, fue interceptado por Santos Alexander Ortiz Araya, “El Patango”, quien le propinó dos puñaladas en el tórax. En ese momento “El Patango”, “El Lobo”, Ezequiel Chávez Araya, alias “Ropita”, de 22 años, y José Antonio Ortiz, “Chalillo”, le quitaron a la víctima de 500 córdobas, los zapatos, un teléfono celular y herramientas, luego se dieron a la fuga. En ese momento el herido trató de buscar ayuda, pero se desplomó y falleció por taponamiento cardíaco minutos después. Ayer, el juez Quinto Penal de Audiencias admitió todas las pruebas que la fiscal Blanca Rosa Calero presentó contra el único detenido, es decir, “El Lobo”, a quien se le reconfirmó la prisión.

Recupera libertad

Gilberto José Jiménez, quien había sido condenado a ocho años de prisión por el homicidio de Adolfo Orozco Orozco, quedó libre totalmente porque en los dos años que estuvo en libertad condicional, se estuvo presentando al Juzgado Primero de Ejecución de Sentencia y Vigilancia Penitenciaria, y tuvo buen comportamiento, porque su récord no tiene otro antecedente más que el del homicidio por el que fue sentenciado el tres de febrero de 2003, en el Juzgado de Distrito del Crimen de Tipitapa, la pena fue reformada por los magistrados de la Sala Penal Dos del Tribunal de Apelaciones de Managua. Ante tales hechos, la juez Primero de Ejecución de Sentencia y Vigilancia Penitenciaria dio por extinguida su responsabilidad penal por cumplimiento de condena durante los dos años de libertad condicional.

Traficante a la calle

José Ernesto Sam Medina, quien fue condenado a diez años de presidio por la autoría del delito de tráfico interno de estupefacientes, psicotrópicos y otras sustancias controladas, recuperó su libertad después de que su abogado, Carlos Javier Chavarría, interpuso un incidente de adecuación de pena y extinción de la responsabilidad penal, dado que en el nuevo Código Penal el tráfico se pena con prisión y no con presidio, pero además el reo trabajó sin salario dentro del penal. Efectivamente, durante la audiencia oral y pública a la cual la juez Tercero de Ejecución de Sentencia y Vigilancia Penitenciaria convocó a las partes, el Ministerio Público reconoció mediante la licenciada Urania Fonseca Bolaños, que el reo fue capturado el doce de julio del 2003, por lo que a la fecha tiene cinco años, ocho meses y días de efectiva prisión, pero como “se partió el lomo” trabajando dentro del penal, completó el mismo periodo. Eso quiere decir que a la fecha el reo tiene 10 años, ocho meses y días de prisión, por lo que se le concedió la modificación de la pena de presidio a prisión, y a la extinción de la misma.