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Una mañana radiante de marzo, Juan Carlos Castillo, de 22 años, se levantó, al entrar al baño y verse al espejo dijo que sería el gran día. Iba a comprar una motocicleta, con el objetivo de impresionar a la muchacha que le robó el corazón. Iba a tener su moto azul.

El tiempo pasó, una y otra vez el pavimento fue su mejor amigo mientras aprendía a conducir ese vehículo liviano que tiene más desventajas que ventajas, según nos confesó el joven que hoy agradece a Dios no estar entre las tristes estadísticas de los motorizados que casi a diario están siendo víctimas de accidente de tránsito.

Hace seis meses se casó con “Milagros”, la muchacha a quien deseaba impresionar con sus acrobacias en la moto, la que antes de darle el sí, que los iba a unir “hasta que la muerte los separe”, le pidió que se deshiciera de ese peligroso aparato que los podía apartar, sin la oportunidad de compartir sus vidas y ser felices.

Su muerte lo hizo reflexionar…

Desafortunadamente éste no ha sido el final de muchas historias que ya se han escrito y no será el final de algunas que faltan por contar. Si bien es cierto, las motocicletas cada día se utilizan más como una alternativa para transportarse, por lo económico y accesible que resultan, también están separando a la familia.

En marzo pasado, Cristhian Miguel Rueda Peralta, de 24 años, pereció de forma inmediata al ser arrollado por las llantas traseras izquierdas del bus amarillo que cubre la ruta Tipitapa-Managua, 401, placas M 2139, conducido por Luis Alberto Martínez Baltodano, de 40 años, en el sector de los semáforos de Rubenia.

Todos los testigos de aquel terrible incidente afirmaron que la motoneta en que iba la víctima, una Génesis, roja, placas M 20313, que circulaba en dirección norte sur, fue embestida por el bus, al irrespetar la señal de tránsito y cruzar con la luz del semáforo en rojo.

Ésa pérdida fue irremediable para don Juan Manuel González, padre de Cristhian, sin embargo, pese al dolor, y con el pasar de los días, ha tratado de sobreponerse. Entre las actividades que ha realizado para encontrar una forma de aliviar su sufrimiento está crear una fundación con ayuda de organismos que velan por los derechos humanos.

“La muerte de un hijo es un dolor que no se lo deseo a nadie, yo a diario recorro las calles por mi trabajo, y a veces miro los buses y me pregunto ¿quién será el próximo?”, comentó González.

“Mi hijo el día que murió iba de regreso a su trabajo, era técnico de audio para una empresa hondureña, y por una irresponsabilidad es que ahora está muerto, por eso quiero hacer algo para que haya justicia”, manifest ó González.

Con el objetivo de que exista una fundación que defienda los derechos de todas las familias que han sido víctimas, directa e indirectamente, de accidentes de tránsito, no sólo a quienes fallecen, sino a los que quedan imposibilitados para trabajar y que en muchas ocasiones son quienes llevan el sustento a sus hogares, don Juan Manuel González tiene pensado crear una oficina para ayudar a quienes lo necesiten.

Para lograr ese propósito espera la ayuda de varios organismos, y que en la oficina se pueda brindar asistencia, psicológica y jurídica. Asimismo, pretende que de alguna manera exista presión para que las leyes cambien y sean más estrictas con las personas que provocan accidentes de tránsito.

“¿Dónde queda el dolor de la familia, de los hijos huérfanos, de las víctimas que hemos perdido a un ser querido?, sale libre la persona que arrancó una parte de tu vida, y todo queda como que no pasó nada, por eso quiero que alguien asesore sin costo, que ya no haya más impunidad, ni corrupción, que se cumplan las leyes y se castigue a los infractores de las mismas”, concluyó González.

Para este próximo miércoles 29 de abril está programado el juicio oral en el que Juan Manuel González espera que haya justicia por la muerte de su hijo y no quede en arresto domiciliar o en libertad la persona que lo mató.

Policía: “Conducir con precaución”

El subcomisionado Edgard Sánchez, jefe de la Secretaría de Tránsito Nacional, manifestó que en los últimos cinco años el parque vehicular ha aumentado, en general, por consiguiente ha incrementado el número motocicletas en las calles.

Para el subcomisionado Sánchez, el problema no es que haya más motos circulando en todo el territorio nacional, sino que los conductores a veces transitan sin la debida precaución que conlleva manejar cualquier vehículo, en el caso específico de las motos hay que tener más cuidado, porque son más frágiles.

“Algunos conductores son agresivos, irrespetan las señales de tránsito y después es el problema con resultados desfavorables para ellos, porque en las motos los conductores son la carrocería”, dijo el subcomisionado Sánchez.

Es preocupante para la Policía la cantidad de accidentes donde se ven involucrados los motorizados, que para este año podría incrementar las estadísticas en comparación al año pasado, cuando la cifra de fallecidos fue de 89 y de lesionados un total de mil 650.

En los primeros tres meses del año 2009, son 39 los fallecidos en accidentes de tránsito y 452 los lesionados. Cabe señalar que el año 2008 es el de mayor incremento, como lo demuestra el recuadro.

“La Policía está haciendo todo lo humanamente posible para concienciar a todos los conductores de vehículos para evitar más lesionados, más muertes y que haya seguridad en las vías para todos”, remarcó el jefe policial.

Cabe señalar que los principales puntos donde ocurren las colisiones de motociclistas son las intersecciones y las rotondas, donde cada persona que viaja en moto debe tener sumo cuidado y manejar a la defensiva para no ser víctima de otro automotor que circule por la vía.

Los dichosos repartidores

Dentro de los motorizados que preocupan están los repartidores de comidas rápidas, los que entregan medicamentos, todos los que hacen entrega a domicilio. Agrega que “son temerarios, porque deben llegar en un tiempo determinado y van haciendo zigzag, hacen tres carriles y siempre son las víctimas”.

En cuanto a las motos que circulan sin placas, se espera que el próximo mes de mayo a más tardar ya tengan su placa.

“No sólo las placas de motos se agotaron, hay departamentos donde las placas de buses y taxis están agotadas… para que las personas tuvieran la oportunidad de circular, se orientó que lo hicieran con la circulación, aunque andar sin placas ha traído otro problema, --los robos con intimidación-- que pronto será resuelto”, aseguró el subcomisionado Sánchez.

Por otro lado, Sánchez comentó que no sólo la Policía Nacional, con los agentes de Tránsito, está en el deber de orientar y prevenir los accidentes, sino cada conductor que es consciente y responsable.

“Imagínate que hay motorizados que llevan a toda la familia… un agente lo mira, debe obligarlo a que baje a las personas que van de más, porque eso sería una sobrecarga, las motos son de dos pasajeros”, concluyó Sánchez.


Sólo estadísticas de motocicletas, cortesía de la Policía Nacional de Tránsito

Comparación últimos cinco años Parque vehicular Accidentes sólo daños materiales Accidentes con víctimas Muertos Lesionados
2004 32,345 706 290 26 404
2005 36,987 705 345 35 414
2006 44,192 1,262 566 41 696
2007 52,744 1,973 846 67 941
2008 64,622 2,771 1,344 89 1,650
2009 75,542 894 390 39 452