Francisco Mendoza S.
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MATAGALPA

Como si no se tratara de su hijo, un sujeto que está siendo buscado por la Policía Nacional le echó el caballo encima, y no conforme con lo que había hecho, después le dio una tremenda paliza que lo mandó al hospital, donde el menor falleció.

Ulises Antonio Miranda Arróliga, de 14 años, es el nombre del menor que habitaba con sus padres en la comarca Likia, municipio de Matiguás.

Según las investigaciones realizadas por la Policía, el menor se encontraba recibiendo clases en su escuela, hasta donde se presentó su padre en completo estado de ebriedad, y como poseído por el demonio se lanzó con todo y caballo encima de su hijo, sin importarle que el animal le propinara varias patadas.

Según el informe policial, posteriormente el endemoniado sujeto descendió del caballo y empezó a golpear al muchacho, quien quedó tirado en el suelo inconsciente, por lo que fue traslado al hospitalito San José, del municipio de Matiguás, donde cuatro días después falleció en horas de la mañana.

Profesor presenció el crimen

Un equipo de investigadores se movilizó al lugar de los hechos para realizar las pesquisas correspondientes y buscar al parricida, cuyo nombre no fue dado a conocer porque los familiares del niño ni siquiera interpusieron la denuncia, de tal forma que las autoridades están investigando el caso de oficio.

El profesor de la escuela de Likia, Santos Gregorio Urbina, confirmó la forma violenta como el niño fue agredido por su padre, quien al presumir que su hijo había muerto producto de la golpiza, se dio a la fuga.

Mientras que en el barrio La Chispa, de esta ciudad, fue encontrado muerto en su casa de habitación el ciudadano Alfredo de Jesús Lípez, quien según el médico forense falleció naturalmente.

Un hermano de la víctima, de nombre Leonel de Jesús Espinoza López, de 47 años, aseguró que al llegar a la casa de su hermano lo encontró muerto, por lo que dio parte a la Policía, que se presentó al lugar del deceso en compañía del forense, quien dictaminó que no hubo mano criminal.

El hermano de la víctima dijo que Alfredo de Jesús padecía de epilepsia, por lo que se presume que sufrió un ataque repentino y al no recibir ayuda de ningún tipo falleció.