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Cinco acusados de matar a un hombre en el barrio El Paraísito, en Managua, a escopetazos, temblaron y lloraron hoy cuando estaban ante un juez.

La víctima es Carlos López García, de 32 años, a quien mataron a balazos la madrugada del domingo.

Los acusados, Michael Peña González, Fernando Ortega Alonso, Rommel  Fabio Guillén, Kevin Martínez Mejía  y Juan López Oporta, enfrentan cargos por asesinato en perjuicio de Carlos López.

Los acusados se arrodillaron cuando estaban ante el juez. Ernesto García/END

En la acusación, aceptada por el juez Séptimo Distrito Penal de Audiencia de Managua, Abelardo Alvir Ramos, se indica que los cinco acusados se movilizaban en dos motocicletas y para quitarle la vida a Carlos López utilizaron una escopeta de fabricación artesanal.

En el extenso escrito acusatorio se explica que Michael Peña conducía una de las motocicletas en la cual viajaba como pasajero Kevin Martínez Mejía, quien a su vez portaba cartuchos de proyectiles para escopeta calibre 12.

Juan López Oporta es quien conducía la otra motocicleta, utilizada para ejecutar el crimen. En ese vehículo iba Fernando Ortega Alonso, quien portaba la escopeta artesanal usada para disparar a la víctima a corta distancia, refiere la acusación fiscal.

Mientras, el quinto acusado por el crimen, Rommel Fabio Guillén, hacía las labores de vigilancia con una bomba molotov en la mano, según el escrito acusatorio del Ministerio Público.

La Fiscalía respalda su acusación con el testimonio de cinco testigos, incluidos dos presenciales, quienes señalan a los acusados de participar en el crimen de Carlos López.

Los acusados tendrán audiencia inicial el 10 de mayo. Ernesto García/END

En un primer momenot, López estaba como desaparecido durante las protestas ocurridas las semana pasada por una reforma a la ley de seguridad social.

El escrito acusatorio también está respaldado con el dictamen del Instituto de Medicina Legal, emitido por el médico forense, Juan Carlos Medina, quien encontró en el cadáver de la víctima cinco heridas causadas por los perdigones de escopeta.

Un balín de escopeta le perforó el abdomen y lesionó órganos vitales a López (32 años), quitándole la vida.

La Fiscalía también ofrece como prueba la bomba molotov que supuestamente tenía Rommel Guillén, la escopeta artesanal y una de las motocicletas utilizadas por los acusados.