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Marcia Obando Ramírez, quien asesinó a su exnuera, Claudia Pérez Mendoza, en el barrio Hialeah, pasará 30 años en la cárcel, según la decisión del Tribunal de Apelaciones de Managua (TAM), que descartó una serie de peticiones a la condenada, quien buscaba una reducción de pena.

El TAM confirmó a Obando Ramírez 28 años de prisión por asesinato y cinco años más por robo con violencia agravado, por lo que la suegra asesina terminará de cumplir su condena el 9 de abril del año 2047.

Aunque la totalidad de años a los que está condenada Marcia Obando son 33, por disposición constitucional ella solo cumplirá 30, por ser esa la pena máxima en Nicaragua, explicaron los magistrados en su resolución.

Pruebas abundantes

A criterio del tribunal de alzada, en el juicio quedó demostrado que Marcía Obando le quitó la vida con “alevosía y ensañamiento” a Claudia Pérez, a quien le causó 44 heridas con una navaja, el pico de una botella y le clavó un desarmador en el cuello.

El TAM también rechazó el argumento del abogado defensor, de que la Policía obtuvo de manera ilícita las pruebas con las que la Fiscalía demostró en juicio la culpabilidad de Marcia Obando, quien asesinó a Claudia Mendoza en un predio baldío en el barrio Hialeah, en el Distrito III de Managua.

“Las pruebas llegadas al juicio fueron abundantes y suficientes para ilustrar a la autoridad judicial sobre los hechos acusados”, subrayan los tres magistrados que firman la resolución de segunda instancia.

El abogado Marlon Pupiro, al recurrir de apelación contra la sentencia condenatoria dictada por la jueza Tercero Distrito Penal de Juicio de la capital, Rosario Peralta, alegó que no existe relación entre las pruebas llegadas a juicio y los hechos acusados.

Pupiro, en representación de la suegra asesina, como se le conoce a Marcia Obando, alegó que al momento en que la Policía reconstruyó el crimen con la participación de la condenada su cliente no estaba asistida por un abogado.

Ante este señalamiento, los magistrados del TAM mantuvieron en su sentencia que este argumento no tiene validez, pues sobre la base de la libertad probatoria no existe una “prueba reina”, sino que la culpabilidad de Marcía Obando se comprobó en el juicio con las pruebas testificales, periciales y documentales.