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ESTELÍ

Los familiares de los jóvenes Wilfredo Giovanni Cano Hernández y Karol Junieth Flores Andrade, ambos habitantes de la ciudad de Somoto, Madriz, y quienes el 29 de marzo fueron atropellados por un furgón cuando se dirigían en una motocicleta hacia Estelí, denunciaron que ni el conductor del armatoste ni la empresa para la que trabaja se han comunicado con ellos.

Los muchachos sufrieron trauma craneal, pues sus cascos se partieron en dos, por lo que fueron trasladados de emergencia del Hospital Regional San Juan de Dios, de Estelí, hacia un centro asistencial de Managua, en donde Karol todavía se encuentra en una situación lamentable de salud, pues tiene además múltiples lesiones en la cara, antebrazo izquierdo, rodilla izquierda y una fractura en la columna vertebral.

A Wilfredo los médicos le dieron de alta, pero aún no se recupera, ya que perdió varias piezas dentales, tiene problemas en los maxilares y un brazo no lo puede mover.

El accidente en su momento fue tipificado por la Policía como colisión entre vehículos y ocurrió en el kilómetro 166 de la Carretera Panamericana Norte, cuando circulaba de norte a sur la motocicleta roja que conducía Wilfredo Giovanni Cano Hernández, quien viajaba acompañado por Karol Junieth Flores Andrade.

La Policía dijo que el conductor del furgón, al realizar una maniobra de aventajamiento, impactó con la motocicleta en la parte delantera. Se trata del cabezal que circulaba en el mismo sentido, es decir, de norte a sur, placas M 120128, con la circulación a nombre de Transporte Veloz, y el cual era conducido por Moisés de Jesús Ortiz Walter.

Boanerges Moreno, abogado de las víctimas, señaló que irán hasta el final, pues el conductor del cabezal ni siquiera reportó el accidente ante la empresa aseguradora donde se encuentra inscrito.

Reina Isabel Hernández Muñoz, madre de Wilfredo Giovanni, explicó que actualmente la ha tocado a ella asumir la compra de medicamentos y de alimentación para su hijo, debido a que los personeros de la empresa ni se han dignado en llamarla por teléfono.

También denunció que hubo negligencia de la Policía, porque ésta no pasó el expediente a la Fiscalía, por lo que tres semanas después no había acusación en contra de quien provocó el accidente.