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CHINANDEGA
A la orden de la Fiscalía, para su acusación en las próximas horas, pasaron el chinandegano Jorge Medina Ordóñez y el hondureño Aunet Cervelio Chavarría, de 48 años, vinculados a una red de abastecedores de expendios de marihuana en esta ciudad.

Medina Ordóñez fue apresado a las seis de la mañana del lunes, en su vivienda ubicada en el Reparto Estela, de Chinandega, donde tenía dentro de un saco y una bolsa plástica verde, un total de 13.75 libras de marihuana seca, lista para la comercialización.

El comisionado Lee Edwin López, jefe interino de la Policía de Chinandega informó que Jorge trasladó la droga procedente de Honduras en un microbús interlocal que cubre la ruta Chinandega-El Guasaule, y el catracho esperaba la marihuana para distribuirla a bordo de la motocicleta Génesis, azul, con placas hondureñas MPF8776.

“Desde hace varios meses hemos dado seguimiento a estos individuos, de esta manera golpeamos la red de abastecimiento de la droga desde Honduras hacia Nicaragua, batallaremos sin descanso contra los expendios de estupefacientes”, afirmó el alto oficial.

Agregó que incautaron 1,802 lempiras, 60 dólares y 1,660 córdobas en efectivo producto de la venta de marihuana por parte de los detenidos, quienes serán remitidos en las próximas horas ante la Fiscalía de Chinandega por tenencia de droga.

Alegan inocencia

Jorge Medina Ordóñez dijo que la noche del domingo ingería cervezas en un bar cercano a su casa, cuando un joven de 18 años, cuya identidad según él desconoce, le entregó cien córdobas a cambio de guardar el saco que retiraría a las seis de la mañana del lunes.

“Llegaron primero varios policías a capturarme, la bolsa estaba a la orilla de mi cama… yo no sabía qué contenía. No sentí olor a monte, pero le pregunté al muchacho qué me dejaba”, dijo insólitamente el chinandegano, quien se declaró inocente.

Auner Cervelio Chavarría, quien aseguró que labora como vigilante en una torre de telefonía celular cerca de El Guasaule, en territorio hondureño, donde devenga ocho mil lempiras y tiene una pulpería, alegó inocencia y argumentó que esperaba que abrieran un taller para reparar la motocicleta que tiene el foco quebrado.

Dijo que no conoce al chinandegano, y el grupo de policías no le encontró droga, lo cual demostrará ante el juez que lleve la causa.