Lizbeth García
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Veintisiete años tendrá que descontar en la cárcel un ciudadano de iniciales G.E.A., por haber violado a sus menores hijas por espacio de cuatro años, pero lo que es peor es que embarazó a una de ellas, la de 17 años, quien dentro de cuatro meses dará a luz a su hermano e hijo a la vez.

El juicio se ventiló en el Juzgado Séptimo Penal de Juicios de Managua, cuyo titular, Octavio Rothschuh Andino, condenó al acusado a quince años de prisión por la violación que sufrió la joven de 17 años, y a 12 años más por abuso sexual en perjuicio de la niña de 13 años.

En la sentencia el juez determinó que el reo deberá cumplir las penas una después de la otra, de tal forma que sólo podrá ver la luz en libertad hasta después del 12 de febrero del año 2036.

Los hechos por los que G.E.A. fue sentenciado ocurrieron en el barrio “Walter Ferretí”, desde 2004, cuando el mal padre empezó a abusar sexualmente de sus dos menores hijas, aprovechando la ausencia y el sueño al cual inducía a la madre mediante pastillas para dormir.

El escrito acusatorio establece que las últimas dos veces que la mayor de las dos hermanas fue violada, fue el 24 y el 31 de diciembre de 2008, en plena Nochebuena y Año Viejo, cuando la víctima estaba en casa, el acusado subió el volumen del equipo de sonido y tomó por la fuerza a la joven, quien gritó, pero nadie la escuchó.

Involucran al hermano

Durante el juicio oral y público, el abogado defensor Edwin Céspedes presentó testigos que dijeron que el verdadero padre del hijo que la muchacha de 17 años lleva en el vientre es el hermano de 15 años de ella, quien es un drogadicto que se fue de la casa porque no le gustaba que su padre, es decir el acusado, lo corrigiera.

Otra testigo señaló que en una ocasión llegó a la casa de la supuesta víctima buscando a su padre, y como la puerta estaba abierta, entró, encontrando a la muchacha haciendo el sexo con su propio hermano.

Una tercera testigo señaló que todo el vecindario sabía que la joven de 17 años ya estaba activa sexualmente porque le encontraron un cartón de pastillas anticonceptivas, pero el judicial no dio valor probatorio a todas estas testifícales porque los peritos fueron contestes en establecer que hubo abuso y las víctimas señalaron al autor.

Valga decir que ninguna de las partes en proceso pidió una prueba de ADN en el feto para establecer quién es el padre del mismo.