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T Alegó defensa propia, pero familia de la víctima cree que se excedió al disparar contra joven que incursionó en escuela
Máximo Rugama
ESTELI
Después de varias reprogramaciones y suspensiones del juicio oral y público, fue declarado no culpable el vigilante que privó de la vida a un joven que supuestamente se introdujo a los patios de un centro escolar regentado por monjas, en Estelí.

Mientras Juan José Morán Morán, el vigilante, alegó que ultimó a Walter Concepción Gahona Acuña, de 27 años, en legítima defensa, los familiares de la víctima criticaron el hecho de que éste, sin ningún “asco o pudor” haya privado de la vida al muchacho de varios escopetazos.

De igual forma, los dolientes señalaron a la Policía de asediarlos y señalarles que expenden drogas con el fin de amedrentarlos, porque el guarda es amigo de varios oficiales.

Y es que en Estelí, debido a que la Policía cuenta con pocos oficiales capacitados en el área de investigaciones, cuando se levantan los informes para confeccionar los expedientes, se cambian datos y en otros casos de forma deliberada ponen a la víctima como el culpable de las acciones, según los afectados.

“Si alguien cae en desgracia con un oficial de la Policía, es evidente que sí actúan de forma diligente, o muchas veces invierten los papeles y ponen a la víctima como agresor”, dijo llorando amargamente la señora Catalina del Carmen Acuña Lovo, madre del joven fallecido el dos de noviembre del año pasado.

Acuña Lovo dijo que sí su vástago se introdujo al Colegio Nuestra Señora del Rosario y causó daños, éstos bien se pudieron haber reparado, pero la vida del joven no se repone con nada.

También Nidia Gahona, hermana del infortunado, dijo que el guarda alegó que Walter andaba armado con un machete y que lo amenazó de muerte, pero nunca presentaron tal prueba, y que oficiales de la Policía esteliana, a quienes no identificó, se dedicaron a estigmatizar al muchacho, señalándolo aún después de muerto, de ser pandillero, drogadicto y ladrón.

Destacaron que quedaron decepcionadas con el veredicto de no culpabilidad, y que de inmediato apelarán ante las instancias respectivas porque el proceso estuvo plagado de vacíos legales, ya que no les permitieron estar presentes en el juicio.

El acusado enfrentó el proceso con una medida cautelar de ciudad por cárcel, por lo que nunca estuvo detenido.