Lizbeth García
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Un tribunal de jurados conformado por cuatro mujeres y un varón, declararon culpable de la autoría de parricidio a Alba Daysi Ríos Valle, de 33 años, delito que le podría costar 17 años de su vida tras las rejas.

La pena máxima para este delito es de 20 años de cárcel, cuando no hay agravantes específicas, por lo que se puede decir que la pena de 17 años de prisión que solicitó la Fiscalía es “benigna”.

Ronald López, quien solicitó la pena mínima de 15 años de prisión para su defendida, --a diferencia de la fiscal Martha Sánchez que solicitó17 años--, anunció que apelará de la sentencia condenatoria una vez que sea dictada, porque considera que a Ríos Valle no se le permitió demostrar que es una persona inimputable por su supuesta condición de enferma mental.

Instituto de Medicina Legal no envió documento

López señaló que pese a que solicitaron a la juez que exigiera al Instituto de Medicina Legal el envío de un informe definitivo sobre la condición de salud de su patrocinada, el documento nunca llegó al juicio.

Pero el Ministerio Público rebatió tal alegato diciendo que el doctor Nelson García Lanzas sí dio un dictamen sobre la salud de la acusada, quien al momento de su valoración no encontró ninguna enfermedad mental en ella, pero tampoco le presentaron documentos para corroborar que fue tratada en centros de salud mental, como inicialmente se argumentó.

Los hechos por los que Alba Daysi fue declarada culpable ocurrieron el seis de febrero en la Comarca La Cañada, en Carretera Sur, cuando Ríos tomó a su menor hija Ivonne López, de cuatro meses, y la lanzó dentro de una letrina. La menor falleció por asfixia.

El detective José Luis Rueda recordó que el día de los hechos detuvieron a Alba Daysi en flagrante delito, pero no le pudieron tomar declaración porque estaba callada, nerviosa, luego se tornó histérica, alterada y llorosa.

Inmediatamente la enviaron al Instituto de Medicina Legal para un examen psicológico, también entrevistaron a todos los testigos. Estos dijeron que al momento de los hechos Ríos estaba sola con su hijita en el cuarto que tenía con su marido en un terreno grande, donde están las otras casitas del resto de la familia, pero éstas distan a unos doce metros del lugar donde ocurrió el crimen.

El testigo señaló que fue la misma investigada la que les refirió a los familiares y a su propio esposo, vía telefónica, lo que había hecho con la niña y donde estaba.

El juicio para Ríos arrancó temprano en la mañana el jueves, con la interposición de un recurso de nulidad por parte del abogado, quien alegó que para esclarecer el delito hacía falta que a su cliente le practicaran un dictamen médico legal, pero la judicial rechazó el argumento explicando que el artículo 114 del Código Procesal Penal que invocó el defensor se refiere a las pericias necesarias para acreditar un delito, no para demostrar la calidad de la persona imputada.