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Casi decapitado, a consecuencia de un machetazo en la yugular, murió la noche del sábado en una calle del Barrio “Torres Molina”, el joven Orlando Javier Ríos Márquez, de 20 años.

El principal sospechoso del crimen es Marco Antonio Hernández, de 18 años, alias “Cejas de Diablo”, quien era “amigo” de la víctima.

“El machetazo casi le desprende la cabeza”, dice textualmente el informe brindado por las autoridades policiales.

Abatida por la tragedia que la envuelve, Lorena del Carmen Márquez narró que la madre y una hermana del victimario le llegaron a decir a su casa, minutos antes del crimen, que fuera a recoger a su hijo en una bolsa plástica.

El crimen ocurrió a eso de las siete y media de la noche del sábado, cerca de la casa del presunto criminal, quien junto al resto de su familia se fugó del barrio.

“Fue algo terrible encontrar a mi hijo sobre un charco de sangre”, expresó la apesarada madre, quien se quejó porque el cadáver del joven permaneció casi cuatro horas esperando que llegara el personal del Instituto de Medicina Legal a retirarlo.

Lorena Márquez confesó que ella le había advertido a su vástago que no era conveniente su amistad con “Cejas de Diablo” y sus hermanos.

“Ellos le daban guaro y luego armas”, reveló Márquez, pero aclaró que su hijo nunca se vio involucrado en un hecho delictivo.

Ríos era el cuarto de cinco hijos, y ayer recibió cristiana sepultura en el cementerio de la comunidad Los Cedros, jurisdicción de Villa El Carmen, municipio de Managua.