•   Rivas, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Web

Cuatro hombres con sus rostros cubiertos y armados con escopetas, un revólver y un machete, interceptaron este jueves al distribuidor de pan de la ciudad de Rivas, Rolando Espinoza, de 32 años y a su ayudante Juan Carlos López, a quienes los despojaron de 7,200 córdobas que habían recolectado producto de la venta del día.

Según Espinoza, dos asaltantes cargaban en sus manos escopetas, otro lo apuntó con un revólver y el cuarto sujeto cargaba en sus manos un machete.

El hecho se registró a las 11:30 am, en una calle rural que atraviesa comunidades localizadas entre los límites intermunicipales de Rivas, San Juan del Sur y Cárdenas.

Dicha calle conecta de norte a sur las comunidades de El Genízaro, Zaragoza, Las Pampas, San Jerónimo, Sota Caballo, hasta salir a la carretera panamericana sur, por el sector de Sapoá.

Espinoza relató que desde hace más de cuatro años transita en su vehículo por toda esa zona para abastecer de pan a las pulperías.

“Yo distribuyo pan en esta zona desde hace más de cuatro años en mi vehículo y quizás me tenían vigilado porque siempre empiezo por la comunidad de  Obrajuelo, de San Jorge, continuó sobre la carretera panamericana en dirección a La Virgen y sigo a Sapoá, dónde ingreso a la calle para atravesar  estos poblados y retornar a Rivas”, expresó.

Oficialmente el afectado dice que aún no ha puesto la denuncia, pero asegura que le pidió a sus clientes que llamaran a la Policía de Cárdenas para notificar lo ocurrido. Archivo/ END

Según sus palabras, los hombres le salieron de una zona montosa y desolada, que se localiza entre la entrada de San Jerónimo y La Rejega, y debido al mal estado del camino, se le hizo difícil evadir a los asaltantes.

“El camino está malo y se tiene que circular a velocidades mínimas y esto les facilitó a ellos interceptarme y al hacer disparos al aire, me obligaron a detenerme y salir del vehículo junto con mi ayudante y procedieron a despojarnos del dinero, de nuestros teléfonos celulares, junto con un anillo y una cadena de acero”, detalló Espinoza.

Los sujetos no solo se conformaron con robar el dinero y los teléfonos de las víctimas, sino que también le propinaron un culatazo en la espalda al ayudante, y lo dejaron tendido en el suelo mientras le pedían a Espinoza que pusiera todo el pan en un saco, y luego lo pusieron de espaldas contra el vehículo y lo amenazaron con el machete.

"Pero yo les pedí que no me hicieran nada por mis tres hijos y parece que Dios me ayudó porque luego se fueron del lugar”, concluyó  el comerciante de pan.

Oficialmente Espinoza dice que aún no ha puesto la denuncia, pero asegura que le pidió a sus clientes que llamaran a la Policía de Cárdenas para notificar lo ocurrido.