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A 29 años y seis meses de prisión ha sido sentenciado el femicida, Óscar Berríos Munguía, quien la noche del 4 de diciembre del 2017 ultimó de dos impactos de bala a Suyen Masssiel González, con quien sostenía una relación sentimental.

Óscar Berríos quien laboraba como vigilante, mató a Suyen Massiel cuando ella salía de su trabajo en un salón de belleza ubicado en el sector de carretera a Masaya.

Según la acusación, Óscar Berríos al cometer el crimen se ensañó con la víctima, pues la sometió a un “dolor innecesario”, señala la judicial, para establecer como agravante en contra del sentenciado.

Mediante el dictamen de la autopsia emitido por el médico forense Juan Carlos Medina quedó demostrado que las heridas que presentaba la víctima le fueron hechas cuando estaba viva lo que le aumentó el sufrimiento de la víctima de manera innecesaria”, refiere la jueza García.

El femicida al ejecutar el crimen también lo hizo con alevosía, pues al disparar contra Suyen Massiel González  lo hizo cuando tenía a la víctima de espalda lo que la dejó en “total  estado de indefensión”, refiere la decisión judicial .

La jueza Karla García al dictar la sentencia de 29 años y seis meses de privación de libertad para Óscar Berríos,  tomó como agravantes el hecho que el crimen fue de noche (siete de la noche) y en un lugar despoblado.

El hombre disparó todas las balas en contra de la mujer

Antes de matar a Suyen Masssiel González, Óscar Berríos discutió con ella y le arrebató el teléfono celular a la víctima, quien presuntamente había recibido un mensaje de texto cuando conversaba con él.

Óscar Berríos después de disparar las seis balas que tenía en la pistola asignada para hacer sus labores de centinela, salió corriendo en dirección sur lanzando el teléfono celular de la víctima a unos 50 metros de la escena del crimen.

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El femicida capturado esa misma noche por la Policía tras cometer el crimen buscó cómo refugiarse en un templo evangélico ubicado unos 300 metros al sur donde ocurrió el crimen.

La única atenuante que encontró la judicial a favor del sentenciado (Óscar Berríos) es que no tenía antecedentes penales hasta antes de cometer el crimen.