• Managua, Nicaragua |
  • |
  • |
  • Edición Web

Bajo vigilancia policial en la sala de gineco-obstetricia del hospital Victoria Mota de Jinotega, permanece Angie del Carmen Castro, de 19 años, donde hace dos días esta joven dejó abandonado el cuerpo sin vida de su bebé recién abortado, en un inodoro de ese centro asistencial.

“Ella está estable, ya los doctores le practicaron un legrado para evitarle daños posteriores a su salud”, aseguró una fuente médica consultada vía telefónica consultada por El Nuevo Diario.

Angie Castro, la tarde del pasado viernes dejó abandonado el cuerpo de su bebé dentro del tanque de un inodoro, y el cadáver del recién nacido fue encontrado al día siguiente por otras pacientes del hospital.

El bebé, a quien la joven dio a luz en un baño de ese hospital jinotegano tenía ocho meses de gestación, refirieron los médicos a las autoridades policiales encargadas de la investigación.

Hasta el momento las autoridades policiales no han revelado las circunstancias en las que lograron la detención de la mujer, después del hallazgo del bebé muerto.

Al momento de su detención en casa de un familiar, Angie Castro reiteró a la Policía que se deshizo del bebé porque su pareja se lo había pedido cuando ella tenía dos meses de embarazo, además por temor a represalias de por parte de su abuelita materna.

Ahora corresponderá al Ministerio Público la decisión de acusar a Angie Castro por aborto, cuya pena es de uno a dos años de prisión o si le imputa el ilícito de parricidio donde la privación de libertad oscila entre los 25 y 30 años de prisión, explicó una fuente vinculada a las investigaciones.

La fotografía del bebé ya fallecido dentro del tanque del sanitario del hospital que se hizo viral en las redes sociales, causó revuelo y una ola de repudio hacia Angie Castro entre los usuarios de estas aplicaciones de comunicación.