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Ricardo Antonio Flores, padre de los hermanos Junior y Rommel Antonio Flores, protagonizó una conmovedora escena este martes en los juzgados de Managua cuando separado por una baranda de madera, abrazó a sus dos hijos y sin poder contener las lágrimas les dijo “los quiero mucho”.

La escena que pareció detener el tiempo fue vista con sobrecogimiento por el juez Séptimo Distrito Penal de Juicio de la capital, Melvin Vargas García, quien decidirá si los hermanos Junior y Rommel Flores son o no culpables del delito de homicidio que les imputa la Fiscalía.

El llanto del atribulado padre (Ricardo Flores)  también desbordó los sollozos de sus hijos (Junior y Rommel), quienes según la acusación fiscal estando ebrios mataron de varias cuchilladas al vigilante José Pavón Hernández, de 56 años.

El crimen de José Antonio Pavón Hernández, aconteció la tarde del 30 de noviembre del 2018 cuando la víctima pidió a los hermanos Flores a  que dejaran de alterar el orden a la salida de un bar en el mercado de Mayoreo.

Antes que Ricardo Flores  protagonizara la conmovedora escena, la Fiscalía pidió al juez Melvin Vargas que los cuatro testigos que presenciaron el crimen sean llevados a declarar con el uso de la fuerza pública, es decir que sean conducidos por la Policía.

La petición fue hecha por la representación del Ministerio Público después de constatar que la oficina de Notificaciones de los Juzgados reportó  no haber encontrado a los testigos en las direcciones que estos brindaron como su domicilio.

Jóvenes acusados por homicidio en managua 7 Ernesto García El relato de quienes presenciaron el crimen es determinante para que la  Fiscalía pueda demostrar en el juicio la culpabilidad de los acusados en virtud que todos los otros testigos  son referenciales, es decir testigos de oída o peritos policiales y forenses que practicaron actos de investigación.

En el primer día del juicio que comenzó este martes declararon cinco testigos todos policías y al menos uno de ellos que participó en la captura  de los hermanos Flores los incriminó al decir que son los mismos jóvenes a quienes detuvo después que los miembros de una patrulla los alertó de que habían matado a una persona en el mercado de Mayoreo.

El juicio que continuará el próximo 12 de febrero a partir de la 11 de la mañana se suspendió este lunes a petición de la Fiscalía por falta de testigos.

De ser encontrados culpables del delito de homicidio los hermanos Flores podrían enfrentar una condena de 10 a 15 años de prisión, según lo establecido en el artículo 138 del Código Penal.