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Encontrar una bóveda destrozada y sin identificación,  es una  de las desagradables sorpresas  con las  que se pueden encontrar personas que llegan al cementerio del municipio de Belén, a visitar o realizar mejoras a la última morada de sus seres queridos.

Según pobladores, el cementerio se ha convertido en refugio de delincuentes que llegan en horas de la noche a destruir tumbas, bóvedas, floreros, cruces y a  robarse  objetos de interés comercial como lápidas, hierro, placas de aluminio y hasta flores artificiales, según dijeron personas consultadas por El Nuevo Diario.

“Además de causar destrucción  e irrespetar a los difuntos, también están utilizando el cementerio para ingerir licor, consumir drogas y hasta para encuentros sexuales y la ventaja que tienen es que el cementerio carece de vigilancia e iluminación”, explicó un lugareño que por temor a represalias prefirió omitir su nombre.

En el cementerio también es evidente, la falta de mantenimiento y abandono y deterioro de algunas bóvedas y el clamor de los afectados es que la municipalidad de Belén brinde vigilancia al campo santo, para frenar el vandalismo y los robos. Lésber Quintero/END

Alfonso Ugarte, un poblador de 70 años que habita en la comunidad de Chacalapa, del municipio de Belén, confirmó   que  él,  es uno de los que se ha visto sorprendido y afectado por el vandalismo y  los robos que se registran en el cementerio.

“Yo fui hace tres meses  al cementerio a visitar la tumba dónde descansan los restos de mi hermana y al llegar  no encontré la cruz de metal que instalé con su nombre y esto es una clara evidencia que los delincuentes no tienen el mínimo respeto por los difuntos”, relató Ugarte.

Añadió  que los delincuentes inician a ingresar al cementerio desde las 6:00 pm  y que se dedican a destruir las bóvedas, para sustraer pedazos de varilla de hierro placas  de aluminio, floreros,  lozas de tumbas que permanecen a la espera de ser utilizadas y hasta  materiales de construcción que dejan algunos albañiles.

En el cementerio también es evidente, la falta de mantenimiento y abandono y deterioro de algunas bóvedas y el clamor de los afectados es que la municipalidad de Belén brinde vigilancia al campo santo, para frenar el vandalismo y los robos. Lésber Quintero/END

Otro que se llevó una desagradable sorpresa al momento de ingresar al cementerio es Armando Somarriba Espinoza,  quien no podía salir de su asombro al ver cómo habían destruido  el muro de la tumba de un familiar que fue sepultado en 1978.

“Yo llegué el pasado domingo a visitar la tumba que guardan los restos de mi primo Danilo Antonio Pérez, y salí indignado al ver cómo destruyeron la parte donde se había instalado la cruz y solo por robarse la placa de aluminio”, detalló el afectado.

Dijo que lo que está ocurriendo en el cementerio tiene asombrado a los pobladores, ya que según sus palabras estos incidentes que perturban el descanso eterno de los difuntos, no se veían en Belén.

En el cementerio también es evidente, la falta de mantenimiento y abandono y deterioro de algunas bóvedas y el clamor de los afectados es que la municipalidad de Belén brinde vigilancia al campo santo, para frenar el vandalismo y los robos. Lésber Quintero/END

Otra poblador que prefirió ocultar su identidad, relató que la bóveda que guarda los restos de su mamá, también evidencia el actuar de la delincuencia que opera en el cementerio, ya que asegura que le destruyeron los floreros y le desprendieron piezas de cerámica a la cruz.

En el cementerio también es evidente, la falta de mantenimiento y abandono y deterioro de algunas bóvedas y el clamor de los afectados es que la municipalidad de Belén brinde vigilancia al campo santo, para frenar el vandalismo y los robos.