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Los sueños de José Alexander Ortiz  Jirón, de 19 años, de obtener su licenciatura en hotelería y turismo, quedaron sobre una acera cercana a su casa en el barrio San Judas.

Su cuerpo quedó tendido la noche del 9 de marzo del año en curso cuando forcejando con un maleante, recibió un impacto de bala que le perforó el pulmón izquierdo y le quitó la vida en pocos minutos.

Diecisiete días después del crimen del que fue víctima este universitario, que cursaba el cuarto año de la carrera de hotelería y turismo, el presunto criminal identificado como Ellier Enrique Bans, de 24 años fue mandado a juicio para el próximo 20 de mayo.

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Así lo ordenó este martes la jueza Noveno Distrito Penal de Audiencia de la capital, Karen Chavarría, quien ratificó la prisión preventiva para el sospechoso y ordenó la captura de José Antonio Padilla, de 40 años, quien conducía la motocicleta en la que ambos delincuentes se transportaban.

La motocicleta color negro, placa M47214 que usaron los sospechosos el día del crimen fue encontrada por la Policía horas más tarde en las afueras del bar “La Movida”, donde los acusados la dejaron abandonada después de haber consumido bebidas alcohólicas en ese negocio y haberse marchado sin pagar la cuenta.

Por su parte, Jorge Ortiz Gutiérrez, de 50 años y padre de la víctima, expresó ante la jueza Karen Chavarría que la muerte violenta e inesperada de su hijo ha causado un gran dolor en su familia.

“Yo le pedí perdón a Dios por él (el autor material del crimen); porque yo ya lo perdoné y oré por él  para que encuentre el camino de Dios”, expresó con voz entrecortada Jorge Ortiz, quien de manera espontánea confesó profesar la fe católica.

Testigos claves

En el juicio programado provisionalmente para el próximo 20 de mayo, la Fiscalía podrá presentar como prueba el testimonio de dos adolescentes y una vecina del lugar donde ocurrió el crimen.

Los dos menores de edad y la vecina dirán en el juicio que observaron cuando la víctima y otros tres jóvenes que lo acompañaban lanzaron sus teléfonos celulares en distintas direcciones cuando Ellier Bans los encañonó con un revólver calibre 38.

Los mismos testigos depondrán ante la autoridad judicial de juicio que la víctima (José Alexander Ortiz), después de tirar su teléfono en dirección a la ventana de una  casa, forcejeó con Bans y que estando ambos en el suelo el maleante le disparó dos veces.

El caso del cadáver en basurero

Por otra parte, Los hermanos Francisco y Pablo Bravo Rodríguez sufrieron un revés previo al juicio donde una jueza determinará si son o no culpables de los delitos de asesinato agravado y profanación de cadáver en perjuicio de su primo, José Mercedes Hernández Bravo.

Francisco y Pablo Bravo Rodríguez. Archivo/END

En la audiencia preparatoria de juicio, la defensa de los hermanos Bravo Rodríguez pidió que fueran eliminadas como pruebas dos pistolas que la Policía ocupó a los acusados alegando que las referidas armas no están relacionadas con los hechos acusados.

Sin embargo, la fiscal auxiliar Lucía Sandoval se opuso a la petición del abogado defensor y señaló que en el juicio programado para el próximo 10 de abril explicará por qué las dos pistolas están relacionadas con el juicio.

Al final la de la audiencia la jueza suplente Sexto Distrito Penal de Juicio de la capital, Aracely Rubí desestimó la petición y ordenó que las referidas pistolas sean presentadas en el juicio.