María Mercedes Urroz
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Como asesinato está tipificado el crimen cometido contra Jairo Sáenz Marín, de 25 años, quien pereció a consecuencia de múltiples disparos de arma nueve milímetros y perdigones de escopeta calibre 12, en lo que se cree fue una “pasada de cuentas” por miembros de la pandilla denominada “Los Bloqueros”.

Hace algún tiempo, Jairo fue miembro de la pandilla de “Los Cholos”, pero se retiró, y hasta su muerte profesaba la religión evangélica, según lo dio a conocer Marcos Antonio Álvarez, su padre, quien además informó que su hijo iba de regreso a su casa, ubicada en el barrio Milagro de Dios, después de visitar a su abuela, pero no tenía dinero para el taxi y ocurrió la tragedia.

Según el dictamen del Instituto de Medicina Legal, la causa directa de la muerte de Sáenz fue hemorragia profunda, mientras que la causa intermedia, laceración multiorgánica, y la causa básica, herida por arma de fuego.

Una fuente ligada a las investigaciones informó a EL NUEVO DIARIO que ya caído boca abajo, Jairo recibió un último disparo en la parte trasera de la cabeza con la escopeta, lo que provocó que le quedara incrustado el cartucho.

La misma fuente dijo que el fallecido tenía antecedentes por lesiones graves y robo con intimidación, y era conocido con el alias de “El Chintano”.