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LAS MINAS, RAAN

La extrema violencia sigue registrándose de manera alarmante en el territorio de Las Minas, particularmente en el municipio de Siuna, zona donde otra vez, dos hombres, pero de una misma familia de apellido Centeno, perdieron la vida a balazos, y otros dos se encuentran graves al resultar heridos de bala y machete.

Jesús Lúquez Centeno, de 21 años, es el primer infortunado que perdió la vida de cuatro balazos al intercambiar disparos con su pariente, Jackson Antonio Centeno López, de 30, la tarde del sábado último, en el interior de la cantina de Flora Maura Dormus, en Rosa Grande, comunidad mestiza de Siuna.

La víctima, con melodías rancheras de fondo y a su máximo volumen, fue “pegado” mortalmente en la región pélvica, pero antes, hirió a su oponente de dos disparos, que le impactaron en el pómulo y hombro derechos, le causó una herida cortante, producida con un filoso machete, localizada desde el parietal hasta el occipital.

El infortunado disparó primero con un revólver calibre 22, y luego lo hizo con una pistola nueve milímetros Makarov. El ahora herido accionó su arma tras una acalorada discusión por viejas rencillas personales que originaron las hermanas de ambos, asegura una investigación preliminar que realiza la Policía Nacional.

En la cantina mencionada, los dos pistoleros tomaban licor por separado y hasta bailaban “sobaqueado”, pero de pronto se quedaron viendo, discutieron sobre quién era más macho que el otro, hasta que Jesús Lúquez sacó su arma y disparó, a lo que respondió Jackson Centeno de la misma forma, hasta que mató al primero.

Durante la balacera, uno de los adoradores del dios Baco, Alexander Roblero Orozco, de 19 años, resultó herido en el glúteo derecho, mientras el interior de la cantina quedó “pasconeado”, al igual que las botellas de guaro.

Adolescente vengador

El hecho ocurrió a las tres de la tarde, pero media hora después, el adolescente de iniciales A.L.C., de 14 años, hermano de Jesús, llegó a la cantina con un revólver a buscar a Jackson Centeno, para vengarse.

Como ya no encontró a su pariente homicida, el jovencito se dirigió a la casa del progenitor de Jackson, Julián Centeno López, irrumpió y lo asesinó de dos disparos en el pecho, en presencia de sus dos hijas y su esposa, según la Policía de Siuna.

El presunto autor del segundo crimen huyó del lugar, mientras que Jackson Centeno, supuesto responsable del primer homicidio, por su estado delicado fue trasladado al Hospital de Waslala. El otro herido se encuentra grave en el centro asistencial de Siuna.