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Ramón Antonio Blandón Gutiérrez, quien la madrugada del 15 de abril conducía un camión donde transportaba a 25 migrantes ilegales entre cubanos y africanos, quedó este jueves en prisión preventiva hasta el próximo 9 de mayo.

Así lo decidió la jueza Noveno Distrito Penal de Audiencia de Managua, Karen Chavarría, quien aceptó la acusación que presentó la Fiscalía contra Ramón Blandón y otros tres hombres.

Entre los 25 migrantes que eran transportados en la parte trasera de un camión la madrugada del pasado 15 de abril figura un adolescente de 15 años y originario de Angola, refiere la acusación fiscal.

Los otros implicados en el tráfico de migrantes ilegales y para quienes la judicial emitió orden de captura son: Ebert Chávez Gutiérrez, Rafael Martín Morales y Marcos Blanco Picado.

En el escrito acusatorio se indica que los tres hombres que lograron huir de la Policía la madrugada del pasado 15 de abril, se trasportaban en un automóvil en el que se hacían pasar de “punteros”.

El roll de ”punteros ” significa que los otros tres acusados iban visualizando en la carretera sino había retenes policiales y a la vez avisaban a Ramón Blandón si podía o no continuar su recorrido, se explica en la acusación fiscal.

El grupo de presuntos traficantes de personas originarios de San Rafael del Sur, comenzó a ser investigado por la Policía en febrero del 2018 y desde entonces trasladaron a dos grupos de migrantes ilegales hasta puntos ciegos del puesto fronterizo de El Guasaule, según el escrito acusatorio del Ministerio Público.

En la extensa acusación presentada este jueves, la Fiscalía asegura que Ramón Blandón y los otros hombres para quienes existe orden de captura, son parte de una red internacional de traficantes de migrantes ilegales que traslada los mismos de Costa Rica a Honduras y que utilizan el territorio nicaragüense como ruta de tránsito.

Para lograr su propósito, los acusados en conjunto con otros sujetos de identidad desconocida utilizaban una ruta marítima y otra terrestre que tiene como punto de partida una playa en territorio costarricense.

A los migrantes ilegales primeramente los hacían abordar una lancha en territorio costarricense ingresando por vía marítima a territorio nicaragüense teniendo como puntos de desembarque las costas de Cásares y Masachapa, según las investigaciones policiales.

Después los trasladaban vía terrestre por veredas a una comunidad llamada Loma Alegre, jurisdicción de Villa El Carmen donde los migrantes ilegales permanecían ocultos esperando “el momento apropiado” para ser trasladados en camiones a la frontera de El Guasaule, para luego cruzar a territorio hondureño como parte de la travesía por llegar a Estados Unidos.