•   Madriz, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Web

Efraín Espinoza Reyes, joven de 19 años, originario de Madriz,  murió de dos balazos propinados después de una discusión que involucró a agentes de la Policía Nacional, según denunciaron los familiares del difunto.

La tarde de este martes fue sepultado en San Lucas, municipio de Madriz, el joven Espinoza Reyes, quien murió de dos  balazos, uno de los cuales le impactó en la cabeza.

El asesinato se dio en un “confuso incidente” que involucró una discusión con agentes de la policía, relataron los familiares del fallecido.

Los hechos ocurrieron  la tarde del 28 de abril en la comunidad “El Coyolito”, en el municipio San Lucas.

Se dio una pelea a causa de los resultados de un juego de béisbol entre un grupo de personas que se encontraban bajo los efectos de bebidas alcohólicas, según datos de sus familiares.

Foto panorámica del municipio San Lucas, Madriz. Cortesía/END

 Los parientes del fallecido indican que éste en ningún momento estuvo involucrado y que por el contrario trató de apartarse de la discusión.

Los familiares dijeron en que fue a refugiar a una colina, hasta donde supuestamente fue impactado por uno de los disparos que realizó uno de los dos policías que estaban en el lugar. 

Santos Efraín Espinoza Reyes, de 19 años, quien según sus parientes recibió dos impactos de bala de Ak 47, aseguran que no tomaba licor. 

Los jóvenes Madriel Ramírez y William Sánchez, amigos del difunto, aseguraron que ellos no participaban en la trifulca y que cuando oyeron los disparos, corrieron en distintas direcciones con la esperanza de salvar sus vidas pero para infortunio de todos ellos Espinoza Reyes, tuvo mala suerte.

Por su parte,  Santos Feliciano Espinoza Ramírez dijo que exigirán en las instancias que sean necesarias que se investigue la realidad de los hechos en la que su sobrino perdió la vida.

Jairo Efraín era hijo de la señora Johana del Carmen Reyes Lira, quien detalló que su hijo no era conflictivo y que esperará a que se castigue a los responsables de estos hechos porque no hay nada que justifique que alguien le quite la vida a otro.

El fallecido deja en la orfandad a una niña de pocos meses de nacida que procreó con su compañera Judith Cristina Torres Pérez. 

Dijeron que el lunes por la tarde una comisión integrada, especialistas del Instituto de Medicina Forense e investigadores del área de criminalística visitaron la comunidad donde sucedieron los hechos por lo que esperan aclaren lo ocurrido y que castiguen a los responsables.