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La Policía del municipio de Siuna, capturó este jueves a un hombre que es señalado de haber violado y golpeado a su sobrina de 10 años.  

Según las autoridades, el hecho ocurrió el pasado martes, sin embargo fue hasta ayer que los familiares de la niña se enteraron de lo que había ocurrido, luego que la menor presentara una hemorragia.   

La niña fue ingresada en el hospital Carlos Centeno de este municipio caribeño, donde tuvieron que practicarle una cirugía debido a las lesiones que tenía en sus partes íntimas producto de la violación. La menor aún permanece recibiendo asistencia médica.

Vania Chavarría Vijil, psicóloga de la Universidad de las Regiones Autónoma de la Costa Caribe Nicaragüense (Uraccan), Recinto las Minas, alertó que las estrategias que utilizan los abusadores sexuales para llevar a cabo su delito contra niñas, niños y adolescentes, es ganarse su confianza y que para cometer el hecho antes estudian el entorno de la víctima.

“Generalmente el abusador es amigo, es familia o vecino, por eso es importante mencionar que dentro de los lugares más vulnerables se encuentran la familia y la escuela, es por eso que tenemos que ser más desconfiados y saber con quienes están, que están haciendo, estar pendiente de todo lo que hacen nuestros hijos e hijas”, advirtió.

Según la especialista, hay formas de descubrir que un menor sufre abuso dentro del entorno familiar. 

“Comienzan a revelarse, a decir que no quieren, se rehúsan a hacer lo que el abusador les obliga, el abusador recurre a la violencia, hace uso de su poder y autoridad, comienza a amenazar a la niña, niño o adolescente para que no comente lo que está ocurriendo, logrando el silencio a través de la amenaza a su vida o a la de sus seres queridos e incluso a la de él”, observó Vijil.   

Foto referencial. ARCHIVO/END.

La funcionaria precisó que tras la violación se observa un cambio de comportamiento de los niños, razón por la cual los padres deben de estar atentos a cada cambio que presenten sus hijos. 

“Se observa un rechazo abierto a estar cerca del abusador, la persona buena y querida se transformó en un ogro, la transformación física que ve en el abusador cuando está cometiendo el delito les causa mucho miedo, por eso puede ser que llore, se enoje o se esconda cuando lo ve o lo obligan a estar con él”, detalló.  

Según la especialista, en la mayoría de los casos cuando los niños, niñas y adolescentes presentan cambios en sus comportamientos son tachados por los padres como una “malacrianza o rebeldía” y no se les presta la debida atención.