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JINOTEGA

Tres personas perdieron la vida de forma trágica este fin de semana en Jinotega, de las cuales dos fueron asesinadas de varios impactos de balas y heridas propinadas con machete, y la tercera fue apuñalada en una fiesta, según lo confirmó la Policía Nacional de este departamento.

La primera víctima es el agricultor Francisco Ramón Cárdenas, de 35 años, quien fue encontrado muerto por su esposa en un charco de sangre, en el sector de Casa de Piedra, comarca Tunuwalan, Ayapal, de San José de Bocay.

El fin de semana, la víctima había salido de su casa a las cuatro de la tarde, rumbo hacia el caserío cercano, donde acostumbraba vender su cosecha. En esa ocasión llevaba consigo cinco mulas cargadas de maíz, con destino al negocio del señor Marciano Herrera .

Mulas volvieron solas

Sin embargo, más tarde las mulas regresaron solas hasta la casa de su dueño, por lo que María Cristina Cornejo, esposa de Cárdenas, llegó a pensar que su cónyuge se había quedado platicando con alguien en el camino.

Entonces la mujer se dispuso a desensillar las bestias y bajar la leña y las provisiones. Seguidamente, Cristina vio pasar por su casa a Enrique Troches y a su hijo, montados a caballo, y al poco tiempo, divisó en un cerro a un hombre tendido en el suelo, por lo que se asustó y dio a viso a su cuñado, Elías Cárdenas. Esa misma noche confirmaron que era el cuerpo de su esposo, que se encontraba en un charco de sangre, con tres heridas, una en la frente, otra en la región pectoral y una tercera en la cabeza.

En las investigaciones, la Policía determinó que la víctima no tenía antecedentes y que no era vicioso, únicamente conoció que días atrás había tenido un altercado con Enrique Troches, porque el ganado de éste le había destruido parte de su propiedad, por lo que presumen que el asesinato fue motivado por rencillas.

“Pasada de cuentas”

Otra víctima es Ezequiel Centeno Peralta, de 26 años, a quien delincuentes desconocidos le quitaron la vida de dos impactos de bala, a unos 100 metros de distancia de su casa, ubicada en la comarca Turuwas Central, comunidad Ayapal.

Según el capitán Tyron Hernández, segundo jefe de Auxilio Judicial de la delegación departamental de la Policía, el ahora occiso fue encontrado muerto por su esposa, Juana Fajardo, quien la noche del crimen escuchó varias detonaciones, pero no salió a ver, sino que hasta la madrugada siguiente se enteró que su cónyuge estaba muerto.

En las investigaciones la Policía estableció que la víctima había pertenecido a la banda delincuencial “Los Montoya” y que la bestia que montaba la noche que murió le pertenecía al señor Genaro Valdivia.

Estocada mortal

De igual forma, la Policía informó de la muerte de un joven a quien en una fiesta le quitaron la vida de una puñalada. El homicidio se registró en el sector “A” del municipio de El Cua, en la disco El Chele, cuando la víctima, Léster Otoniel Rodríguez Alvarado, de 25 años, participó en una discusión en la que fue herido de una puñalada por el presunto autor, identificado como Jordin Noé Pérez Manzanares, de 27 años.

La muerte del infortunado ocurrió a las nueve de la noche, al ingresar al centro de salud de dicho municipio. El presunto homicida fue detenido por las autoridades.