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Las agresiones sexuales contra un adolescente de 15 años quedaron al descubierto la tarde de este viernes, 19 de julio, cuando él reveló a médicos del Instituto de Medicina Legal (IML) que desde su niñez era violado por su padrastro.

El testimonio brindado por la víctima a los forenses del IML ahora es una de las principales pruebas que tiene la Fiscalía para demostrar en juicio la culpabilidad de A.J.F., de 27 años (no se revela la identidad del acusado para no revictimizar al afectado).

Las agresiones sexuales reveladas por la víctima causaron un daño traumático y requiere asistencia en salud mental, señaló el dictamen psicológico que brindó el IML, que respalda el escrito acusatorio del Ministerio Público.

Las agresiones sexuales se producían cuando la víctima quedaba a solas con su padrastro, porque su mamá salía a vender tortillas desde la cinco de la mañana, según el relato del menor de edad.

Casi lo descubren en 2018

En marzo del 2018 los vejámenes sexuales a los que era sometido el entonces niño casi se descubren, luego de que la víctima contó a sus maestros que sufría maltrato en el hogar a manos de su padrastro.

En esa ocasión la mamá del adolescente denunció la violencia intrafamiliar contra su hijo, pero como no lo llevó a que le realizaran las valoraciones médico legales, la denuncia fue archivada y el caso nunca fue judicializado.

La mamá del procesado, A.J.F., quien se mostró inconforme por la presencia de los periodistas, se limitó a expresar en voz alta que la acusación por agresiones sexuales no era cierta y agregó que la investigación no ha concluido.

Por los hechos antes narrados, el juez del Cuarto Distrito Penal Especializado en Violencia de Managua, Harold Leal, dictó la prisión preventiva y programó juicio para el próximo 29 de agosto.