Yelba Tablada
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EL CORAL, CHONTALES

De 37 balazos de fusil Ak que le perforaron diferentes partes del cuerpo, fue ejecutado el campesino Margarito Rodríguez, de 51 años, por elementos desconocidos que lo emboscaron cuando se dirigía a su casa.

Este crimen ocurrió en la comarca La Garza, exactamente en la finca de Pedro Arteaga, jurisdicción de El Coral, cuando Rodríguez, en compañía de su hijo, J.R.H., de 11 años, caminaba tranquilamente por el callejón y de pronto fueron interceptados por los sicarios.

Los elementos portaban fusiles Ak y sin discutir o dar explicación, abrieron fuego hasta asegurarse que Margarito Rodríguez estaba muerto. Luego se dieron a la fuga, dejando ileso al menor.

Vicenta Hernández López, esposa del fallecido, dijo a la hora de interponer formal denuncia en la estación policial de El Coral, que se enteró de la muerte de su marido cuando el pequeño J.R.H. llegó a la casa llorando, porque su progenitor había sido acribillado a balazos por varios elementos que el menor no reconoció.

Una guardia operativa fue desplazada en ese instante junto al forense de la localidad a la escena del violento crimen, y después de examinar el cadáver lo entregaron a sus familiares para que le dieran sepultura.

Según una fuente policial, la pieza clave para esclarecer este crimen es el menor, pero todavía no ha logrado controlar los nervios que se le alteraron al ver la dantesca escena en la cual perdió la vida su padre, y tampoco logra definir con exactitud la cantidad de personas que participaron en este hecho sangriento.

De momento sólo se ha establecido que el móvil del crimen no fue el robo, y sus características parecen apuntar a la venganza de algún enemigo, por la cantidad de disparos que recibió la víctima, para cerciorarse de que no sobreviviría al ataque.