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Familiares de Enrique Borge, el hombre que saltó la mañana de este martes desde el segundo piso de un centro comercial ubicado en la carretera a Masaya, confirmaron su muerte.

En estos momentos la familia del hombre se encuentra en la morgue del hospital Manolo Morales, donde fue trasladado por rescatistas que le habían brindaron primeros auxilios.

Alberto Burgos, uno de los trabajadores de las tiendas en ese centro de compras, dijo que a eso de la 10:00 am se encontraba limpiando el local, cuando miró que un hombre, de aproximadamente 50 años, caminaba en muletas a la orilla de la baranda de cristal del segundo piso, observando el lugar.

"Estaba con la escoba cuando vi al señor cuando dejó las muletas y caminó para atrás, se dio impulso (y) corrió poniendo el pie sobre una banca para saltar al vacío", asegura Burgos.

Imágenes divulgadas en redes sociales por personas que estaban en el centro de compras muestran a un hombre en el piso, con un charco de sangre debajo de su cabeza.

La persona vestía camisola negra y un short plomo con rayas negras verticales.

Burgos, el trabajador de una de las tiendas, explicó que tras el incidente, escuchó a una de las vendedoras de los quioscos comentando que momentos antes de que el hombre saltara, había compartido el ascensor con él y lo escuchó decir: "No vale la pena seguir viviendo".

El Nuevo Diario intentó consultar a las vendedoras de los quioscos y de otras tiendas, pero aseguraron que no vieron el momento en el que la persona saltó.

"Era un señor como de 50 años. Frecuentaba aquí. Ya lo había visto otras veces acá en el centro comercial, pero hoy andaba con muletas", dijo Burgos.

Rescatistas llegaron al centro comercial donde sucedió el hecho y se llevaron a Enrique Borge en una camilla, ante el asombro de los presentes.

En el sitio también había policías.

“O sea, no sé cómo se habrá caído, ¿se cayó?”, se pregunta una mujer mientras graba a la persona que era trasladada en una camilla por los rescatistas.

Al momento del suceso el hombre no portaba ninguna identificación, por lo que fue identificado hasta horas más tarde.

En Nicaragua este tipo de sucesos son inusuales.

Poco después de que el hombre cayera a gran altura, un grupo de personas, muchas con una de sus manos sobre sus bocas, rodeaban a la víctima, a la espera de que llegaran los rescatistas a brindar los primeros auxilios.