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Portar 25 mil córdobas en su billetera le costó la vida a don Mateo Efraín Saballos, de 95 años, quien este viernes se fue a dormir sin imaginar que no alcanzaría a ver el amanecer, pues sobre su cama cubierta por un mosquitero y con sus manos en posición de defensa, fue encontrado su cadáver la mañana de este sábado.

El señor era muy conocido en la ciudad de Rivas, debido a su larga trayectoria en el área de la construcción y a que desde hace 20 años se dedicaba a prestar dinero y alquilaba apartamentos.

El reconocido contratista rivense habitaba frente al costado suroeste del estadio Yamil Ríos Ugarte. Lesber Quintero/END

El cuerpo fue encontrado con golpes en la cabeza y tenía la nariz ensangrentada. “Estaba totalmente desnudo y todo hace indicar que se le metieron a la casa para agredirlo y robarle el dinero que siempre mantenía en su billetera, porque fue lo único que se le llevaron a mi suegro”, relató Yamileth Lorenzo.

El reconocido contratista rivense habitaba frente al costado suroeste del estadio Yamil Ríos Ugarte, en una casa de dos plantas en la que rentaba apartamentos.

Hallazgo

Silvio Saballos, hijo de la víctima, relató que él y su esposa, Yamileth Lorenzo, habitan frente al costado sur de la vivienda de su papá y que no escucharon ningún ruido extraño durante la noche del viernes y la madrugada de este sábado.

“Mi casa está en el mismo terreno de la vivienda de mi papá y a las 7 de la mañana llegábamos a dejarle café, pero notamos extraño que no se había despertado, ya que generalmente a las 4 él ya andaba en pie y lo único que pensamos es que seguía dormido”, relató Saballos.

La policía se hizo presente a la escena del crimen y utilizó la técnica canina. Lesber Quintero/END

Lorenzo asegura que al ver que su suegro no abría la puerta, inició a llamarlo a las 7:30 de la mañana y como no le contestó decidió entrar a la casa y de esa manera logró descubrir que lo habían asesinado.

“Cuando entré, el portón de hierro de la entrada de la casa estaba forzado, al igual que la puerta de madera y enseguida me dirigí a su cuarto, ubicado en la planta de abajo y lo miré acostado sobre la cama, con sus manos frente a su cabeza como en posición de defensa y mi esposo empezó a llamarlo y moverlo, pero ya estaba muerto y con su nariz ensangrentada”, relató Lorenzo.

Cabe destacar que en los cuatros externos de su casa habitan dos inquilinos, pero según Lorenzo estos ya no se encontraban a la hora que descubrió el crimen.

Al lugar se hizo presente la policía de Rivas con el médico forense, para realizar las debidas investigaciones de este homicidio.

El forense indicó que el anciano murió por asfixia, a eso de la 11 de la noche y la policía ya detuvo a una sospechosa.