Francisco Mendoza S.
  •  |
  •  |
  • END

MATAGALPA

Un vigilante y su perro fueron ultimados en el local que ambos cuidaban, en tanto un hombre fue ultimado por el sujeto al cual había invitado a unas copas de licor. Éstos fueron los dos homicidios con diferentes grados de crueldad que se registraron en las últimas horas en el territorio matagalpino, según reportó la vocería de la Policía departamental.

Uno los hechos sangrientos se registró en el municipio de Darío, donde de un machetazo en la cabeza, propinado por elementos hasta el momento no identificados, fue asesinado el vigilante Juan Vega Matamoros, de 58 años, quien estaba cuidando una antena de Claro.

El crimen contra el vigilante se registró en la comarca El Hato, municipio de Darío. Los criminales también terminaron con la vida de un perro que acompañaba al vigilante, al que propinaron un machetazo, según la denuncia que interpuso ante las autoridades policiales el ciudadano José Alberto Matamoros Vega, hermano de la víctima y también vigilante.

El denunciante dice que estaba de turno cuando le avisaron que su hermano estaba muerto en su centro de trabajo. Se presentó al lugar y encontró a su hermano boca abajo, con un machetazo en la cabeza y golpes en diferentes partes del cuerpo propinados con garrote, lo que indica que los criminales primero lo atacaron a garrotazos para después rematarlo de un machetazo.

José Alberto Vega Matamoros informó a Lenín Correa López, responsable de Servicios Administrativos de la Cooperativa “Carlos Fonseca”, quien a su vez avisó a la Policía de Ciudad Darío.

Un equipo de investigadores de la Policía se dirigió al lugar y sus miembros confirmaron que Vega Matamoros presentaba un machetazo en la cabeza que dejó expuesta la masa encefálica, así como golpes en diferentes partes del cuerpo. A su lado también estaba su perro, que lo acompañó hasta en la muerte.

Hasta el momento se presume que el motivo del crimen fue el robo, debido a que los asesinos se llevaron la escopeta que el vigilante utilizaba para realizar su trabajo, pero continúan las investigaciones para dar con el o los asesinos de Vega Matamoros.

Crimen de sordomudo

Mientras que en la comarca de Walanita, municipio de Río Blanco, fue asesinado de una puñalada en el abdomen el ciudadano Santos Paz González, de 26 años, víctima de un sordomudo identificado solamente como Alcides.

Las primeras investigaciones realizadas por la Policía del municipio de Río Blanco señalan que el infortunado se encontraba ingiriendo licor con el discapacitado en un estanco ubicado de la capilla católica de la comunidad, 75 varas al oeste, frente a la vivienda del ciudadano Juan Urbina, cuando el sordomudo sacó el cuchillo y lo hundió en el abdomen de quien lo estaba invitando a tomar, y enseguida se dio a la fuga.

Los investigadores aseguraron que habían logrado entrevistar al ciudadano Marcelino González Benavidez, de 70 años, padre de la víctima, quien se negó a presentar formal denuncia del crimen de su hijo, quien solo se limitó a decir que el castigo “se lo deja a Dios”.

Otro que perdió la vida, pero por intoxicación alcohólica, es el ciudadano Germán Orozco Hernández, de 50 años, quien habitaba en la ciudad de Sébaco, según informó el subcomisionado Arnulfo Rocha, segundo jefe de la Policía de la localidad.

Rocha señaló que se presentaron al lugar donde yacía sin vida Orozco Hernández en compañía del médico del centro de salud quien determinó que falleció por la excesiva ingesta de licor, pues era un tomador consuetudinario.