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La Fiscalía pidió la pena máxima para Lester Cano Murillo y Jhandyer Guevara Rivas, quienes fueron encontrados culpables por el delito de asesinato agravado en perjuicio de Lisseth del Carmen Salguera Membreño.

La solicitud fue hecha por la fiscal auxiliar, Ligia Velásquez, después de conocerse el fallo de culpabilidad emitido esta noche por la jueza Segundo Distrito Penal de Juicio de Managua, Adela Cardoza.

"La prueba presentada por la Fiscalía ha sido abundante y consistente", expresó la jueza Adela Cardoza.

La judicial agregó que el crimen fue cometido con "sadismo, ensañamiento y desprecio por la vida y abuso de la amistad y confianza que brindó la víctima a los acusados”.

La pena máxima en Nicaragua es de 30 años de prisión. ARCHIVO/END.

Al calificar el crimen como asesinato agravado, la jueza Adela Cardoza señaló que los acusados se ensañaron con la víctima.

La pena máxima en Nicaragua es de 30 años de prisión.

Por su parte los abogados defensores, Bismarck Ali Rivas y Óscar Lindo, pidieron la pena mínima de 25 años.

Las pruebas directas citadas por la jueza son los testimonios de José Antonio Hernández Alonso, Jorge Luis Murillo y María Cristina Mayorquín, quienes en juicio señalaron a los dos acusados como las personas con quienes la víctima fue vista con vida por última vez.

 Lester Cano y Jhandyer Guevara pasarán 30 años en la cárcel por el crimen de Lisseth del Carmen Salguera. Foto: Ernesto García.

Los testigos José Hernández y Jorge Luis Murillo, también afirmaron que los dos inculpados estuvieron tomando licor con ellos y Lisseth del Carmen Salguera el pasado 02 de julio desde las ocho de la mañana hasta las dos de la tarde.

Al valorar de manera conjunta la prueba directa y la complementaria, la jueza Adela Cardoza dio valor al testimonio del médico forense, Óscar Bravo, quien reveló que el cuero cabelludo de la víctima fue enterrado en la raíz de un árbol de chilamate.

El cuerpo sin vida de Lisseth del Carmen Salguera fue descubierto la tarde del 4 de julio en una propiedad ubicada en el sector de carretera a Masaya, pero extraído hasta el día siguiente.

El forense también afirmó que la muerte fue de manera inmediata por la gravedad del trauma que sufrió la víctima, al ser golpeada con una piedra, que le dejó expuesta la masa encefálica.

Para determinar la culpabilidad de los acusados, la jueza también tomó en cuenta las hebras de cabello encontradas en palas y piochas ocupadas en las casas de Lester Cano y Jhandyer Guevara, las cuales guardan relación con el cuero cabelludo de la víctima, según el peritaje biológico aportado como prueba por la Fiscalía.

La jueza también tomó como prueba el relato de María Cristina Mayorquín, a quien la víctima le expresó que iría tomar licor con los acusados.

La sentencia para los condenados será leída el próximo 27 de septiembre.