María Mercedes Urroz
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Ernesto Quintero, de 67 años, pudo ganarse la vida de manera “dulce”, vendiendo algodón de azúcar, pero no fue consecuente con su oficio al dar muerte a su proveedor.

De una certera puñalada en el lado derecho del abdomen pereció en la sala de emergencia del Hospital “Roberto Calderón”, el ciudadano José Miguel Mejía Mairena, de 31 años, tras discutir acaloradamente con el presunto autor, identificado como Ernesto Quintero.

Adelayda Gómez Romero, de 31 años, cónyuge del fallecido, declaró en la Quinta Delegación de Policía que a las ocho de la noche del domingo estaba en su casa, ubicada en el Reparto “Adolfo Reyes Urbina”, de la Duya Mágica, cuatro cuadras al oeste, una cuadra al sur, cuando Quintero, quien vendía algodones de azúcar, fabricados por Mejía, llegó a entregarle el dinero de la venta.

En ese momento, Adelaida discutía con su marido que estaba en estado de ebriedad.

En la denuncia, la mujer relata que José Miguel ofendió con palabras obscenas y físicamente a Quintero, quien en respuesta sacó un cuchillo que portaba en la cintura y le dio la estocada mortal. Quintero aún no ha sido arrestado.