Leoncio Vanegas
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OCOTAL, NUEVA SEGOVIA

El domingo fue nefasto para los conductores de buses de transporte intermunicipal de Nueva Segovia, pues los accidentes dejaron como saldo un menor muerto y una joven con lesiones en la cabeza.

El primer caso fatídico ocurrió en el espacio de parqueo de la terminal de transporte que ahora funciona dentro de las instalaciones del mercado municipal “Monseñor Nicolás Antonio Madrigal”. Aquí, el bus multicolor, placas NS 49, conducido por Raydell Antonio Centeno Castellón, se movió en retroceso, cuando el niño Elmer Antonio Estrada Chavarría, de siete años, hizo un intento frustrado por abordarlo, cayó al suelo y las llantas pasaron sobre su pequeño cuerpo y falleció al instante.

Un golpe para aprender

Se conoció que el infortunado menor era un vendedor de rosquillas y su progenitora es comerciante en el mismo centro de compras. El hecho trágico ha recordado algunas medidas tomadas por ediles anteriores en prohibir el trabajo infantil en dicha terminal, debido al alto riesgo y la violación de los derechos humanos a la niñez y adolescencia.

La Policía tipificó el caso como homicidio imprudente, por el cual deberá responder el chofer del autobús, que recorre la ruta Jalapa-Ocotal-Estelí.

El mismo día, Johana Elizabeth López, de 23 años, también se desprendió de la puerta trasera de otro pesado bus, e impactó la cabeza en el duro pavimento de la Carretera Panamericana, entre Ocotal y Las Manos. El percance ocurrió en el bus placas NS 74, cuando pasaba al mediodía por el punto conocido como San Fabián. La muchacha fue llevada al hospital “Alfonso Moncada Guillén”, de esta cabecera departamental, donde se restablece.