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Accidente con saldo “rojo”

Yelba Tablada / JUIGALPA, CHONTALES
De forma instantánea murió el motociclista José Manuel Vargas, de 39 años, al estrellar a toda velocidad su moto roja, placas CT 3004, en un novillo que en ese instante cruzaba la vía. El accidente de tránsito se registró a la altura del kilómetro 186 de la carretera Juigalpa-El Rama, en Villa Sandino, cuando José Manuel se desplazaba con dirección a su comunidad de origen, Las Maravillas, y al pasar por el lugar mencionado apareció el semoviente. Al ver el motorizado al animal sobre la carretera, trató de esquivarlo y lo impactó. Vargas fue catapultado y cayó sobre el pavimento con el cuerpo y rostro ensangrentado. Vecinos del lugar, al escuchar ruido de la colisión, de inmediato salieron a ver qué ocurría, y se sorprendieron al mirar a Vargas tirado en el pavimento, en ese momento trataron de auxiliarlo, pero ya no había nada que hacer, porque José Manuel estaba muerto. Ante tan dramática escena, los pobladores le dieron aviso a las autoridades de Policía y al lugar de la tragedia desplazó una guardia operativa junto al médico forense, y realizaron las investigaciones pertinentes del accidente.

Le robaron mientras dormía
Yelba Tablada / JUIGALPA, CHONTALES
Elementos desconocidos, ocultos en la oscuridad de la noche, penetraron a la vivienda de José Balbino Otero Marín, de 37 años, y sustrajeron más de cinco mil córdobas en electrodomésticos, ropa, recipientes para almacenar agua y dinero en efectivo. Los antisociales llegaron hasta el inmueble, ubicado en Juigalpa, y al asegurarse que todos estaban bien dormidos, forzaron la cerradura de un portón de hierro por donde pasaron adelante y sin problema recorrieron hasta el último rincón del inmueble. Después de la amplia requisa, cargaron con dos barriles plásticos para almacenar agua, una radiograbadora de doble parlante y CD integrado, una cortina, ropa de uso personal, 500 córdobas en efectivo y otras pertenencias.

Los delincuentes, con los objetos propiedad de José Balbino, abandonaron el inmueble sin dejar huellas que con facilidad los agentes del orden público los fuesen a ubicar sin antes tomarle sabor a lo sustraído. El afectado se presentó a la estación de Policía de Juigalpa, donde un agente de Auxilio Judicial recibió la denuncia y después fue desplazada una guardia operativa a la escena del atraco, para realizar las investigaciones correspondientes.