Francisco Mendoza S.
  •  |
  •  |
  • END

MATAGALPA

A consecuencia de ocho machetazos en diferentes partes del cuerpo perdió la vida el ciudadano César Augusto Zamora Sánchez, de 35 años, a quien el asesino, después de terminar con su existencia, le sustrajo de la bolsa del pantalón los seis mil córdobas en efectivo que portaba y un celular, según informaron las autoridades.

El hecho sangriento se registró en la comarca El Achiote Central, municipio de Rancho Grande, del campo de béisbol 300 metros al oeste, cuando Zamora Sánchez fue interceptado por Denis José Calderón Talavera. El autor estaba armado con un machete y se lanzó encima de su víctima, a quien atacó sin piedad hasta quitarle la vida.

César Augusto murió de forma instantánea, luego de recibir dos machetazos en la cara, tres en la cabeza, uno en el cuello y dos en las manos. Luego, el autor trató de darse a la fuga llevándose una mochila de la víctima con ropa de uso personal, seis mil córdobas en efectivo y un celular, pero fue capturado minutos más tardes por la Policía de la localidad.

Familiares de la víctima recogieron el cuerpo de Zamora Sánchez para darle cristiana sepultura, mientras la Policía remitió al asesino al Ministerio Público para que responda por el delito cometido. Al detenido le ocuparon un machete, un radio Sony y una pañoleta roja.

Esfuerzos en vano

Asimismo se conoció que de nada sirvió el esfuerzo de los familiares y de los médicos del Hospital “Lenín Fonseca”, de Managua, por salvarle la vida al ciudadano José Antonio Matamoros, de 25 años, originario del barrio “Walter Calderón”, del poblado de Río Blanco, quien fue atacado a machetazos por un grupo de desconocidos, según informó la Policía de ese municipio.

Las primeras investigaciones señalan que Rodríguez Matamoros se movilizaba por una calle del barrio en mención, cuando de pronto fue interceptado por varios desconocidos, que sin mediar palabra alguna lo atacaron a machetazos. El joven recibió dos machetazos en la cabeza y luego sus atacantes se dieron a la fuga.

Familiares y amigos del herido lo trasladaron de emergencia al centro de salud de la localidad, pero por la gravedad del caso fue remitido al Hospital “Antonio Lenín Fonseca”, en un esfuerzo por salvarle la vida. El joven expiró horas después de haber ingresado al centro asistencial.

Un equipo de investigadores de la Policía departamental se movilizó hasta el lugar donde se registró el ataque, para investigar y tratar de dar con los homicidas, pero hasta el momento no hay ningún sospechoso detenido.