Jorge Eduardo Arellano
  •  |
  •  |
  • END

NANDASMO, MASAYA
Tres detenidos tiene en su poder la Policía Nacional, tras una fuerte riña callejera en la que resultó muerto José Ñamendy Vargas, de 30 años, originario de Nandasmo.

El infortunado pereció luego de recibir varios machetazos y seis estocadas en el cuerpo, aunque fue la última la que le quitó la vida, al perforarle el corazón.

Por un cigarrillo
Según un informe policial, al momento del crimen la víctima se encontraba en compañía de su tío, Juan Ramón Cano, de 36 años, y de un amigo de nombre Sebastián Muñoz, cuando de repente se le acercaron Elder Dixon Salgado, de 23 años, y Douglas Antonio López Hernández, de 22, a pedirle un cigarrillo, pero él se los negó; lo que incitó al malhechor a abalanzársele con una bayoneta, provocándole una herida profunda en su brazo derecho.

Enseguida, José, junto a su pariente y amigo, se refugió en la pulpería de la señora Melba Muñoz, hasta donde fue perseguido y amenazado de muerte por los antisociales. Pasados varios minutos, la hija de la dueña logró quitarles el arma blanca y los echó de la propiedad.

Sin embargo, pese a que ya se encontraban fuera de peligro, Ñamendy decidió continuar con la riña y machete en mano se fue a buscar a sus agresores, junto a su tío, sin contar con que Dixon llamaría a varios compinches, quienes llegaron armados con puñales y machetes, y decididos a todo.

Desigual encuentro
Según el familiar del fallecido, la pelea fue de-sigual, pues tanto Dixon como sus amigos no le tuvieron piedad, y fue “todos contra uno”, “pero quien mata a mi sobrino es un tipo llamado José Reynaldo Salgado, de 43 años”, dijo. Después de que el afectado en este hecho sangriento recibió machetazos en ambos brazos y piernas, tres estocadas en su abdomen, dos en el rostro y la última que le dio muerte, fue trasladado el Hospital “Humberto Alvarado”, por el señor Isaías López Zeas, quien se apiadó de él al verlo cómo lo habían dejado. Lamentablemente el joven pereció en el trayecto.

Este homicidio sucedió propiamente en la comarca San Bernardo, municipio de Nandasmo, a la una de la madrugada del primero de enero.

La Policía de Masaya ya confirmó la detención de tres de los involucrados, y al parecer todo indica que fue una “pasada de cuentas”.