Lizbeth García
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Que las mujeres que se divierten en discotecas tengan cuidado, porque los violadores están estrenando un nuevo método que consiste en esperar que las damas salgan a hablar por teléfono, las amenazan con cuchillo, las despojan y luego las llevan a predios baldíos, donde las mancillan al amparo de la noche, como le ocurrió el domingo a una universitaria.

La acusación que presentó la fiscal Gisselle Borge en el Juzgado Octavo de Distrito Penal de Audiencias de la capital revela que la universitaria de 22 años estaba departiendo con cuatro amigas más en el Karaoke Kson Club, el domingo, cuando a eso de la una y media de la mañana decidió salir a hablar por teléfono celular.

Amenaza con cuchillo

En ese momento supuestamente el acusado, Manuel del Rosario Aquino Hernández, de 29 años, salió de la oscuridad y tomó a la joven por detrás y le colocó un cuchillo en la espalda y la conminó a entregar todo lo que portaba.

La víctima le entregó su celular, un reloj y hasta sus zapatos, pero el acusado la llevó a un predio baldío que está detrás del club, donde pese a que forcejeó con ella, la desnudó, la obligó a practicarle sexo oral y luego la mancilló, mientras la amenazaba con el cuchillo diciéndole que si gritaba la mataría en el acto.

El escrito acusatorio revela que luego, el supuesto abusador colocó a la joven boca abajo y en un total acto de desprecio por su dignidad de mujer, le puso un pie en la espalda y le lanzó el calzón encima. Después huyó.

La joven buscó ayuda y dio parte a las autoridades que capturaron al hechor en su barrio, el “Jonathan González”, y como prueba de lo que aparentemente había hecho, tenía rasguños en el cuello.

La sicóloga Ingrid Sofía Acuña y la forense Mirna Rodríguez dictaminaron que la joven presenta stress agudo que se corresponde con lesión sicológica leve y signos de acceso vaginal resiente porque tenía huellas de haber sido tocada, además presentaba tierra en los vellos peri-anales, equimosis en la boca (labios) y excoriaciones en el tórax y brazo izquierdo.

La juez Karla García admitió la acusación contra el detenido, le decretó la prisión y le programó la audiencia inicial de su juicio por robo y violación agravada para el 30 de junio.