Lizbeth García
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Mario José Molina recurrió de amparo contra las autoridades de la Dirección de Auxilio Judicial de la Policía porque supuestamente desde que el juez Octavo Local Penal de Managua, Celso Urbina, lo liberó, ha sido blanco de acoso policial.

La Policía arrestó a Molina porque se hacía pasar como subcomisionado y segundo jefe de la Dirección de Registro Vehicular de Tránsito Nacional, pero el juez Urbina rechazó la acusación que la fiscal Mercedes Celina Pérez promovió contra el sospechoso por estafa, portación ilegal de armas y uso indebido de emblemas, insignias y uniforme policial, porque no llenaba los requisitos de ley.

El judicial explicó en acta que la acusación no detallaba los días, horas, fechas y lugares donde el acusado supuestamente se les presentó a las víctimas como subcomisionado, como tampoco señala si vestía o no el uniforme policial.

Juez lo exonera de antemano

“Se pretende también imputar un hecho de portación ilegal de armas y no dice qué día, hora, lugar y fecha (fue ocupada el arma), ni el tipo”, dice la resolución del juez en la que señala además que el Ministerio Público acusó a Molina por estafa, pero sus denunciantes saben que para obtener una licencia de conducir o un pase de entrada al comisariato de la Policía, deben cumplir con ciertos requisitos.

“Pretender una licencia de conducir sin pasar las pruebas que exige la Ley de Tránsito o bien burlar esos trámites mediante paga o precio, no creo que este ciudadano haya sido engañado, cuando él mismo está fomentando el buscar cómo burlar la ley mediante un pago”, agregó el juez mediante el acta, donde dejó consignado que el monto de lo supuestamente estafado no supera los 5,100 córdobas, por lo que los hechos encajarían en una falta.

La Fiscalía tiene un año para volver a presentar la acusación contra Molina corrigiendo las omisiones, pero hasta ayer no lo había hecho, confirmó el abogado Yury Sánchez Obregón, quien señaló que la semana pasada la Policía arrestó a su cliente por dos horas, pero luego lo liberaron, pero eso no impidió que éste recurriera de amparo por amenaza de detención ilegal.

Sánchez señaló que su cliente le reveló que fue blanco de un montaje supuestamente orquestado por un policía con quien su representado tuvo problemas por una dama.