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Macheteó a su vecina, pero salió en libertad
Juan Carlos Antonio Moreno recuperó su libertad ayer, en el Juzgado Décimo Penal de Audiencias, donde fue acusado por lesiones dolosas en perjuicio de su vecina, Miriam del Socorro García, a quien el acusado supuestamente le desfiguró el rostro de un machetazo que le propinó en medio de los ojos y la nariz, agresión que dejará lesión permanente y visible. Los hechos ocurrieron el primero de enero, de la Iglesia Santa Ana, tres cuadras al lago y una abajo, cuando el acusado llegó en estado de ebriedad a la casa de la vecina, a pedirle diez córdobas, pero como no se los dio, le lanzó el filazo a doña Miriam, quien evitó que el machetazo recayera sobre la niña de nueve meses que tenía en sus brazos, e hizo un movimiento defensivo, pero el filo del arma blanca le impactó en la cara. La mujer salió visiblemente molesta del juzgado por la medida que le impusieron al acusado, quien se supone tendrá que estar en su casa bajo arresto, no podrá salir de Nicaragua y sólo tiene permiso para ir a firmar ficha de control de procesado tres días a la semana. La audiencia inicial del proceso será el 11 de enero.

Comete delito cuatro días antes de su cumpleaños
Porque cometió el delito cuatro días antes de cumplir los 18 años, el 28 de diciembre, Día de los Inocentes, un joven se salvó de ser procesado como adulto y fue remitido por el juez suplente Quinto Penal de Audiencia, Felipe Jaime Sandoval, ante la juez Primero de Adolescentes, para que ahí sea procesado por la coautoría de robo con intimidación junto a un segundo menor que también probó con partida de nacimiento en mano, que también es “un niño”. Según la acusación, Léster López Jiménez, Martha Alicia Jiménez y Danilo Antonio Montenegro se encontraban laborando en una chatarrera ubicada en el barrio “Jorge Dimitrov”, el 22 de diciembre, cuando llegaron los dos menores y dos adultos, identificados como Yáder Chavarría Gómez y Juan José Cerda, quienes pistola en mano irrumpieron en el local y despojaron a las víctimas de tres mil córdobas en efectivo, un teléfono celular y 5,727 córdobas más, que era el dinero del negocio. Según la acusación, uno de los asaltantes le decía a los otros: “Apurate a sacar los reales”, mientras Cerda le decía a una de las víctimas: “No me mirés la cara”. De todos modos fue reconocido por las víctimas. Ahora él está alegando ser menor de edad también, pero como no mostró ningún documento, el juez ordenó que lo valoren los forenses para saber qué edad tiene. Mientras tanto estará en prisión al igual que Chavarría y los menores, que seguramente saldrán en libertad apenas lleguen ante la juez de adolescentes.