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JALAPA, NUEVA SEGOVIA
La periodista Lastenia Amador, del noticiero Estelí Visión y oriunda de este municipio, vivió un funesto fin de año al ser golpeada y asaltada por delincuentes que merodean la plaza de bailongos y bebederas que para estas fechas, tradicionalmente, se instala en esta ciudad.

La víctima reveló que a eso de las nueve y 30 minutos de la noche del 30 de diciembre, después de disfrutar unas corridas de toros en compañía de un sobrino –-perteneciente al Ejército de Nicaragua-- y de su hijo menor, retornaba a casa de su familia, cuando en un tramo oscuro, cercano a la salida de la plaza, fue asaltada por tres delincuentes.

Según su relato, su sobrino y su hijo orinaban en esa parte penumbrosa, cuando vio que dos sujetos se le acercaron por la espalda a su pariente militar.

“Yo me volví hacia donde él y le pregunté qué pasaba, cuando otro por la espalda me agarró mi bolso y lo guiñó con fuerza hacia atrás, y en el forcejeo trastabillé y me caí”, recordó, al tiempo que mostraba su cara con raspones, su clavícula dislocada y los pies amoratados.

El antisocial que arrebató la cartera se esfumó en la oscuridad, a pesar de que el sobrino de la comunicadora le dio persecución.

Posteriormente, tomaron un taxi para buscar a la Policía en la plaza, con tan mala suerte que no encontraron ningún agente, y de remate, según la comunicadora, en la estación policial recibieron una mala respuesta cuando reclamaron por qué no había agentes en la plaza.

Un oficial de turno les dijo que no le llegaran dando órdenes y que esa plaza estaba ilegal.

Como periodista, Amador investigó que el concesionario de la plaza había solicitado una extensión del plazo, después del 28 de diciembre, porque “registraba pérdidas”, pero no se sabe qué autoridad autorizó la prórroga y sin la coordinación policial.

Ya tienen a dos sospechosos
Por su parte, el capitán Mario Avendaña, segundo jefe policial del municipio, aclaró que esa noche que asaltaron a la periodista Amador, las demás patrullas se encontraban atendiendo otras denuncias.

Aquí sólo hay 25 policías para una población de 60 mil habitantes distribuidos en la ciudad y 100 comarcas, en un área geográfica de 680 kilómetros cuadrados.

Agregó que los ladrones le dejaron sin su equipo de trabajo: grabadora, libreta, memoria flash, una Biblia, carné de identidad, carné extendido por la Policía esteliana para coberturas periodísticas y su teléfono móvil.

A su llegada, el nuevo jefe policial, subcomisionado Oswaldo Olivas, conoció del caso, y ya posee un informe con la identidad de dos sospechosos, los que además tienen pendientes “otras cuentas”.