•  |
  •  |
  • END

A sangre fría fue ultimado de tres impactos de bala la noche del jueves el vigilante Juan Felícito Pineda Chávez, de 46 años, a manos de su colega, Félix Laguna, de 56 años, quien se dio a la fuga.

Las escenas del crimen quedaron grabadas en las cámaras de vídeo existentes en las bodegas que resguardaban víctima y victimario, confirmaron las autoridades policiales.

El homicidio tuvo como escenario las bodegas de una empresa ubicada en los alrededores del Hospital “Lenín Fonseca”, donde extraoficialmente se informó que ambos protagonistas, en compañía de otro vigilante y un salvadoreño, que es chofer de un cabezal, estuvieron tomando licor.

Rematado a traición

Los familiares del vigilante ultimado de tres “plomazos” aseguraron que su pariente fue rematado a traición, pues recibió dos impactos de bala por la espalda.

Citando el testimonio de Pedro Téllez Rojas, el otro centinela que presenció el crimen. Los familiares de Pineda expresaron que éste recibió el primer impacto de bala en el tórax y cayó de rodillas frente a su victimario.

Los otros dos impactos de bala tienen orificio de entrada por la espalda, porque la víctima, sintiéndose herida de muerte, buscó su arma de reglamento que estaba en la caseta, momento que aprovechó Laguna para dispararle dos veces más.

Hasta la tarde de ayer, las autoridades de la Estación Dos de Policía no reportaban la captura de Laguna, quien luego de matar a su compañero de trabajo, se dio a la fuga.

A Juan Pineda le sobreviven cuatro hijos, de los cuales tres son menores de edad y supuestamente la empresa de vigilancia para la cual trabajaba no lo tenía protegido con en el sistema de Seguridad Social, según sus apesarados familiares.