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Muere ahogada en las aguas del río Mico
Yelba Tablada / VILLA SANDINO, CHONTALES
La joven Alba Luz Valverde Salgado, de 20 años, murió ahogada en las profundas aguas del río Mico, que cruza por la finca San Antonio, en la comarca Las Hamacas, de Villa Sandino, luego de que fue sorprendida por un ataque de epilepsia. La tragedia que enluta a una familia del barrio El Santuario, de Juigalpa, ocurrió la tarde del martes, cuando la infortunada mujer quedó sola en la vivienda y decidió ir a pescar al río, en compañía de su hijo de cuatro años. “Yo salí de la casa a cortar una leña y a eso de las cuatro y media de la tarde, me encontré al niño a la orilla del río y creyendo que se le había escapado a la mamá, lo regañé, pero me llamó la atención que Alba Luz no estaba en la casa y al preguntarle a mi hijo del paradero de su madre, me hizo de señas que estaba en el río”, narró Paulino Aguilar, esposo de la fallecida. Después de escuchar al pequeño, inmediatamente se fue al río y en el lugar ya no estaba Alba Luz, pues sólo encontró encima de unas piedras la cuerda y un frasco donde guardaba las carnadas. “La desesperación me impulsó a tirarme al río y por más de dos horas la busqué y no la encontré”, señaló Aguilar, y luego informó que buscó el apoyo de los comarcanos y a eso de las ocho de la noche del martes lograron recuperar el cuerpo sin vida de Alba Luz. Admitió que su mujer padecía de epilepsia y los ataques se le presentaban frecuentemente, y para esos días le prohibía que saliera de la casa, pero la tarde del martes se fue sin su consentimiento al río.


Un nuevo accidente de tránsito,pero sin víctimas mortales
Yelba Tablada / JUIGALPA, CHONTALES
La madrugada de este lunes se registró un accidente de tránsito en el kilómetro 122 y medio de la carretera Juigalpa-Managua, provocado por un microbús de ruta interlocal que se estrelló en un bus de transporte colectivo, propiedad de la legendaria transportista Celia de Trejos. El accidente, tipificado como colisión entre vehículos, se originó cuando el conductor del microbús Toyota, blanco, placas M 020 399, conducido por Jorge Luis Guevara, que circulaba de norte a sur, invadió el carril contrario. El interlocal impactó en la parte delantera izquierda del bus de transporte colectivo, Bluebird, multicolor, placas CT 061, el cual era conducido por Manuel Salvador Morales y se desplazaba de Juigalpa a Managua. La teniente Nora Romero Silva, jefa del Registro de la Propiedad Vehicular, informó que la colisión fue estrepitosa, ya que el interlocal quedó con la parte delantera con dirección a Managua y la otra unidad se estacionó a la orilla de la carretera. Producto de esta colisión, resultó con fracturas en la pierna izquierda y golpes en el tórax el ciudadano Jorge Luis Guevara, quien fue llevado al Hospital Asunción, mientras el conductor del bus, propiedad de la señora Trejos, fue detenido y posteriormente se le otorgó el arresto domiciliar. Se conoció que el conductor del interlocal había salido a eso de las cuatro de la madrugada con dirección a Managua, y al no encontrar pasajeros en el trayecto Juigalpa-Tecolostote, intentó retornar a esta ciudad, con tan mala suerte que en su prisa invadió el carril contrario. En el bus de doña Celia viajaban más de 20 pasajeros, los que resultaron ilesos, y después del accidente abordaron otra unidad para llegar a la capital.


Acusa a trabajadores de robarle pertenencias
Yelba Tablada / CUAPA, CHONTALES
Hasta la Policía de San Francisco de Cuapa llegó sofocada la señora Yamileth del Socorro Otero Amador, a denunciar a dos de sus trabajadores que le “barrieron” su vivienda cuando ella salió a realizar diligencias personales. De acuerdo con la denuncia, al salir de su casa dejó a sus trabajadores, identificados como Pedro José Martínez, de 29 años, y Marvin Ariel García Murillo, de 19, los que supuestamente aprovecharon para penetrar al inmueble y cargar con los electrodomésticos de mayor valor. Se llevaron con dos cámaras de video, un DVD portátil y una faja de cuero, y luego, abandonaron el lugar. Cuando Otero Amador regresó, ya Pedro José y Marvin Ariel no estaban realizando sus labores. Al penetrar a su casa, Yamileth del Socorro no encontró sus pertenencias, las que fueron valoradas en 25 mil 600 córdobas. De inmediato se trasladó hasta las instalaciones de la Policía de Cuapa, donde fue atendida por una instructora de Auxilio Judicial. En ese momento la guardia operativa se trasladó al lugar del robo y sus miembros levantaron las huellas dactilares. A los uniformados se les hizo imposible ubicar a estos elementos, pero diseñaron un plan para hacer efectiva su detención y además, a nivel del departamento los artículos sustraídos fueron circulados con las características que aparecen en las facturas.